Aunque en estos departamentos todavía quedan vacantes por cubrir, su organigrama es ya ampliamente conocido. Los cambios más relevantes se producen en Administraciones Públicas en la medida en que se trata de una consejería de nueva creación, aunque asume competencias que ya ejercían otros sectores del Gobierno. Algo similar ocurre en Medio Ambiente y Desarrollo Rural, que fusiona en una única área las direcciones generales que antes pertenecían a dos equipos diferenciados.





