
«Esto sirve para que no se diga que los jóvenes no nos implicamos», indicó el presidente del Conseyu de Mocedá de Xixón, Jordán Suárez. Añadió que actividades como ésta sirven «para que sean visibles las cosas que la juventud hace todo el año». La concejala indicó que «es importante que la ciudad sepa que los jóvenes se mueven por iniciativas solidarias» y aseguró que «el Ayuntamiento quiere dar protagonismo social a los jóvenes».
«Aprender a reciclar»
Para Ángeles Suárez, la fiesta es una buena oportunidad para que los más pequeños tomen conciencia de ciertas cosas. Esta madre llevó a su hijo David a la fiesta y el niño, de 5 años, jugaba con su amiga Xana en el puesto de Cogersa. «Aprende a reciclar y luego lo aplica en casa, está bien que los niños conozcan estas cosas desde pequeños», decía.
Lala Bachni recibía en la jaima instalada en la arena a todos los que quisieran conocer de cerca su forma de vida y su cultura. Ella es saharaui y pasa el verano en Asturias con los niños cuidados en la región por la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui.
A unos metros de la jaima, ya sobre el cemento, Andrés Mayor Lorenzo explicaba a unos jóvenes lo que siente la gente con problemas de visión: «Lo hacemos con juegos y esta es una fiesta auténtica, en la que puedes llegar a los demás». Sila Murillo, de la Asociación de Mujeres Discapacitadas de Asturias, también cree que la fiesta es una gran oportunidad para «comunicarse y hablar».





