
El conductor fue detenido inmediatamente después del suceso, que tuvo lugar a las 8.45 horas en la avenida de Rufo García Rendueles, a la altura de la escalera número 15, y tal y como estaba previsto ayer pasó a disposición judicial. Al mediodía fue puesto en libertad sin fianza, después de haber prestado declaración en el juzgado de Instrucción número 2 de los de Gijón. R. G. B., de 31 años, deberá presentarse en el juzgado dos veces al mes -los días 1 y 15- hasta la celebración del juicio.
Todavía está por decidir si Emulsa se presentará en el mismo como acusación particular. Aunque la alcaldesa así lo anunció el mismo día del atropello, lo cierto es que los abogados deben estudiar el caso, ya que existe la posibilidad de que el juez rechace esta petición, porque será la familia de la víctima, José Javier García, quien ejerza ese derecho. El gerente de Emulsa, Avelino Tejón, se reunirá esta misma mañana con los letrados, mientras los trabajadores de la empresa intentan recuperar la normalidad tras la «desgracia». Una desgracia doble, ya que José Javier García es el segundo trabajador de Emulsa que fallece en pocos días, después de que José Antonio Peláez Viña muriera el pasado jueves en Logrezana, al volcar el camión que conducía en la carretera AS-19.
Avelino Tejón se lamentaba en la tarde de ayer de que «todo llegue a la vez», tras asistir al funeral de José Javier García, que se celebró en la parroquia de San Antonio de Padua (los Capuchinos). El gerente de la empresa confirmó también a EL COMERCIO que las dos empleadas que presenciaron el atropello en la mañana del domingo se encuentran bien, después de que una de ellas tuviera que ser atendida por los servicios médicos a causa de un ataque de nervios. Las dos trabajadoras, que se libraron milagrosamente del golpe porque vieron llegar a la furgoneta cuando estaban en la parada del autobús, ya prestaron declaración ante los agentes de la Policía Local tras el suceso.





