
En la sesión de ayer coincidieron encima de la tablas varios de los favoritos para adjudicarse el triunfo final en las categorías masculina y femenina. El público disfrutó con las actuaciones de Sergio Agüeros (vencedor en la edición pasada), Jorge Tuya y Anabel Santiago, que recibieron las mayores ovaciones de la tarde.
Antes, el joven cómico de La Felguera Fernando Fuertes Herrero había producido sonoras carcajadas con sus dos monólogos en asturiano: 'Serafu púsose malu' y 'El disparu de Rita'.
Tras el humor, Fernando Ruiz, presentador del certamen, dio paso a la canción. La encargada de abrir la jornada fue María de los Ángeles Quero García, de Amieva, que competía en categoría aficionados e interpretó, acompañada del gaitero Alberto Fernández Varillas, 'Soy de Pravia' y 'Préstame tu claridad'.
Tras ella cantó Carlos Alonso Peñayos, de Cangas de Onís, quien escogió las composiciones 'En la gaita traigo Asturias', 'Y subí hasta el lago Enol' y 'Ya non vuelvo más a Granda'. Posteriormente, la joven Andrea Cueli, de sólo 11 años, emocionó a los asistentes, que le brindaron una gran ovación, cuando cantó 'Tienes el carro a la puerta'. El resto de la jornada discurrió con normalidad. Tan sólo cabe reseñar la ausencia de María Begoña Rodríguez, que no acudió por enfermedad. La organización ha decidido que cante igualmente en la ronda final.
Jóvenes aficionados
Frecuentemente se asocia la tonada con un público de edad avanzada. Sin embargo, cada vez es más común encontrar a muchos jóvenes en la plaza Mayor que disfrutan escuchando las canciones que entonaban sus abuelos o que han oído desde pequeños.
Este es el caso de José Martínez Álvarez, quien no se considera un gran aficionado, aunque sí «un asturiano de Grado de toda la vida». Para este vecino de Cimadevilla es una bonita tradición de hace años «pasar por la plaza un rato a escuchar cantar tonada. Me gusta mucho la fusión y el folk, pero también disfruto con la canción tradicional».
Por su parte, los gijoneses Jorge Quiñones y Mario Muñiz mantienen una curiosa costumbre: «Solemos llegar con unas botellinas de sidra y nos las vamos bebiendo mientras disfrutamos del certamen», comentó Mario.
Ambos creen, a pesar de todo, que son pocos los jóvenes que se interesan realmente por este tipo de espectáculos: «No les atrae la música ni el folclore asturiano en general, prefieren los productos que nos vienen de fuera, como el rap o el hip-hop», opinaron. Para Jorge «la tonada y otras manifestaciones culturales son parte de nuestras raíces, representan lo asturiano». Por eso no dudó en confesar, entre risas, una de sus debilidades: «Muchas veces, cuando voy un poco moñao, yo mismo me pongo a cantar asturianadas».





