La primera Leonor de Castilla fue la princesa inglesa Leonor de Plantagenet, hermana de Ricardo Corazón de León y de Juan Sin Tierra, ambos reyes de Inglaterra por turno. A esta Leonor la exportaron a España sus padres Henry II y Leonor de Aquitania a los nueve años, cuando por razones de Estado y de conveniencia la casaron con Alfonso VIII el de las Navas, un rey de Castilla que tuvo con la inglesa nada menos que trece hijos, de los que la última fue la infanta Mafalda.
Otra Leonor castellana fue la entregada al aragonés Jaime I el Conquistador por su madre Leonor de Plantagenet, también por razones de conveniencia política y territorial. Aunque pronto Jaime, galán veleta y mujeriego, aduciendo razones de parentesco próximo, la repudió para cambiarla por Violante de Hungria.
Otra Leonor muy interesante fue la amante y concubina de Alfonso XI el Justiciero, doña Leonor de Guzmán, madre del semiasturiano Enrique II de Trastámara, el bastardo real que se coronó rey tras degollar de propia mano a su hermanastro reinante, Pedro I el Cruel, en la batalla de Montiel, crimen de Estado que puso fin a la dinastía borgoñona que la reina Urraca había traído a Castilla al casar con Raimundo de Borgoña para remozar la caduca línea asturiana. El bastardo Enrique II encabezó una nueva dinastía que acabará cuando los Reyes Católicos, últimos Trastámara, matrimonien a sus hijos con la familia germana de los Austrias Habsburgos y estos cojan el timón. No sin que antes el propio Enrique II dé a su hija Leonor en matrimonio a Carlos III de Navarra, una Leonor para la Navarra en donde también reinó más tarde, y durante sólo un mes, otra Leonor, la que casó con Gastón de Foix para introducir en su reino nueva savia de dinastías francas.
Hay más Leonores, pero por hoy sólo toca hablar de las más curiosas. Como es el caso de doña Leonor Urraca, condesa de Alburquerque, apodada la Ricahembra por la cuantía de sus heredades, que reinó en Aragón al casar con Fernando I de Aragón, más conocido por el de Antequera, el Trastámara que aupó hasta el trono catalán aragonés a la bastarda dinastía castellana, un monarca entre cuyos descendientes figura Fernando II de Aragón, el rey católico que más tarde se convertiría en Fernando V de Castilla al casar con tanto monta Isabel I la Católica, prima hermana suya por la línea de los Trastámara castellanos. Un lío.
La última Leonor de interés, mejorando lo presente, fue la ¿bella? Leonor de Austria, hija primogénita de Felipe el Hermoso y de Juana la Loca, y hermana por tanto de Carlos I de España y V de Alemania. Por aquello de la diplomacia de entrepierna la casaron con el rey de Portugal Manuel el Afortunado cuando éste ya era un viejo viudo de dos tías de la propia Leonor, Isabel y María, hermanas a su vez de Juana la Loca. En 1530, y viuda del rey Manuel, volvió a casar como prenda de paz con Francisco I de Francia, el mayor enemigo de su hermano Carlos, del que también enviudó pronto para dejar con ello de ser moneda de cambio.





