LEO, a través de la prensa catalana, que se ha montado una buena con la película que el director americano comenzó a rodar en Barcelona. Según parece, el millón de euros que se lleva de subvención por parte del Ayuntamiento, más lo que pone la Generalitat, molesta a algunos. Los hay, como no podía ser de otra forma, que están del todo escocidos porque no tiene ni una sola palabra en catalán (sería divertido ver a la maciza Scarlett Johansson hablando en payés, digo). Pero otros, sin embargo, denuncian que se han producido desmanes por doquier a la hora de su planificación. Desde ir a visitar al cineasta a Nueva York con todos los gastos pagados para implorarle que realizara en la ciudad su nuevo proyecto, hasta ponerse ciegos en el catering de presentación del mismo. Además, continúan los críticos, pese a invertir esa cantidad de dinero en la nueva película del director neoyorquino, desconocen todos los detalles. Apenas se sabe que el argumento será algo así como «una carta de amor a Barcelona», que los actores y actrices son de renombre y que tendrá exteriores dignos de una postal. Pero, dentro de la opacidad en general que rodea a la película, nada más. Como saben, a nuestro paraíso natural, a través de Oviedo y Avilés, también le toca algo. El premio Príncipe está rodando una parte de su filme en agradecimiento, supongo, a que la capital es la única ciudad en el mundo donde tiene una estatua en su honor.
Pues bien, como pueden comprobar el bueno de Allen va haciendo caja por donde quiera que va. Poner semejante caramelo, o sea, que tu ciudad salga en una película «made in Hollywood», es algo que a los políticos enloquece, ni lo piensan dos veces. ¿Quién se atrevería a decir 'no' ante una publicidad mundial? En cambio, analizar si la calidad del filme merece la pena (de los últimos tiempos de su obra me quedo con «Match Point» y nada más), si el escenario se ha escogido ad-hoc por el dinero que aporta (la anterior fue rodada en Londres y sin pagar un euro), o si el director viene a hacerlo aquí porque en América no subvencionan películas, simplemente, parece que no interesa. En fin, ni quito ni pongo, juzguen ustedes a expensas de ver el resultado final pero pregunto, ¿no hay mucho de papanatismo en esto de pagar por salir en una película?