
Menéndez es el presidente de la sociedad gijonesa de caza La Armonía, «una agrupación que cuenta con 52 años de antigüedad». Y teme, según explica, que el proyecto municipal se concrete de una forma errada. «Tenemos miedo que el parque al que se refieren sea un recinto pequeño que tan sólo sea válido para adiestrar a perros, pero no para entrenarlos, que es lo que nosotros necesitamos», aclaró. «No queremos un prau que sea una alfombra, lo que necesitamos es terreno duro», explicó. Y añadió: «Una zona que se adapta a nuestras necesidades es el Monte Deva».
Los cazadores piden al concejal de Deportes que se cerque toda esta zona, salvo el área recreativa, y que la administración les permita dejar libres a sus perros en el recinto «sin que Seprona nos persiga para multarnos». Para argumentar su ambiciosa demanda, apunta: «Somos la segunda fuerza deportiva a nivel nacional tras el del fútbol. En concreto, en Gijón hay más de 10.000 licencias de caza y cerca de 4.000 personas federadas».
La temporada de caza, según explica, empieza el 21 de octubre y el 27 de ese mes se celebra el campeonato social, que es el primero de todos. Ningún perro, añade, se puede entrenar en tan sólo cinco días. «¿De qué vale que tú estés en buena forma para competir si tu perro no te sigue. El animal es el 75% del equipo», señaló el presidente de la sociedad de cazadores.
Preparar el físico
Menéndez recalcó la diferencia que existe entre el adiestramiento y el entrenamiento de los canes. «Es muy importante entender la diferencia porque una cosa no tiene nada que ver con la otra. Adiestrar es conseguir que el perro pase por un tubo o que se siente tras una orden. Entrenar es otra cosa. Es preparar el físico del animal para que aguante las seis o siete horas que dura una competición, por lo que los lugares donde se realiza uno y otro son completamente diferentes», explicó.
Según el presidente de la sociedad La Armonía, «el 90% de los cazadores nos tuvimos que ir a Pola o a Tineo porque en Gijón no teníamos dónde practicar la caza». «Todos los deportes, hasta los más minoritarios, están apoyados por las autoridades y todos tienen un lugar para practicar y entrenar menos nosotros», remachó.





