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GIJÓN
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05.08.07 -
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CUANDO el ácido úrico o el colesterol o el reúma o... (¿maldición a la madre que parió la interminable letanía de achaques!) se manifiestan dolorosamente, recuerdo siempre este comentario del casi quintañón Nolo Vasllenar:

«Si después de los cincuenta te despiertes una mañana sin ningún dolor, eso ye señal de que la palmaste, bobín. Así que... ¿vivan les goteres!».

Tecleaba las líneas precedentes con una tortícolis que me obligaba a girar todo el cuerpo a un tiempo. Y eso fue precisamente lo que hice al oír a mis espaldas el saludo clásico de Nolo («¿Qué pasa, caracagá?»), que demostró haber leído las líneas precedentes en la pantalla del ordenador:

-Pa no estar hechu una llaceria tendríes que haber llevao una vida de ejerciciu permanente como la mía: subir y bajar palangres, nases, redes, poteres; remar pa llegar a los caladeros, que en mis tiempos tener un motor en la lancha era un lujo asiáticu. Además viví to'la vida en Cimavilla, una pura cuesta...que cuesta un güevu subir.

»Y ahora vamos a practicar el mi deporte favoritu, el de la barra de chigre, que ye bárbaru pa conservase en alcohol. Invites a algo, cuéntote alguna anécdota y remates la columna a la vuelta.

Dicho y hecho. Al llegar a la plaza cimadevillense de La Soledad, Nolo señaló hacia un lugar y comentó:

-Ahí mismamente estaba la casa del verdugo que apretaba el gañote co'l garrote vil. Cuando yo era un neñu escuchaba contar a los más vieyos que lu apodaben 'Suavidades' porque hacía sentir regustinos a los que ajusticiaba. Fíjate lo buen profesional que era, que hasta hubo uno al que-i entró la risa mientras se-i desinflaba el fuelle.

-¿Me toma usted el pelo?

-Eso fue precisamente lo que pensaron les autoridades presentes en la ejecución, que sobre la marcha lu condenaron a la pena de muerte y un día de combe.

-¿Para cumplir en la otra vida?... Por cierto, ¿cree usted en el más allá?

-Naturalmente... Mira, sin ir más lejos, a la vuelta de la esquina, o sea más allá, hay una sidrería en la que preparen una ventrisca cojonuda. Así que estírate porque yo ya cumplí suministrándote material suficiente pa la columna del día.

Me estiré.
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