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LUIS LARIA PRESIDENTE DE LA COORDINADORA PARA EL ESTUDIO Y LA PROTECCIÓN DE LAS ESPECIES MARINAS (CEPESMA)
«La dársena de recuperación puede llegar a ser un referente de primera magnitud»
«Los problemas con el acuario se acabaron gracias al contacto directo con su director, Iñaki Aguinaga» «Soy partidario de tener los menos animales posibles en cautividad; los que se recuperan los liberamos»
05.08.07 -
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«La dársena de recuperación puede llegar a ser un referente de primera magnitud»
EXPERTO. Luis Laria contempla una fotografía de dos delfines mulares en el ordenador. / JOAQUÍN PAÑEDA
La Coordinadora para el Estudio y la Protección de las Especies Marinas (Cepesma) está de enhorabuena, ya que acaba de firmar un convenio con el Acuario de Gijón para desarrollar la dársena de recuperación de cetáceos. Pero no ha sido fácil llegar a este acuerdo, que se ha encontrado con varios problemas en el camino. Luis Laria, presidente del Cepesma, explica los pormenores.

-¿Qué puede aportar una dársena de recuperación de cetáceos en el entorno del acuario?

-Tiene tres facetas fundamentales. La primera es poder tener una infraestructura acorde a las necesidades de recuperación de cetáceos con problemas. Otra es que, geográficamente, Gijón da una mejor cobertura para la atención inmediata a estas especies y, en tercer lugar, queremos que repercuta en los vecinos de la ciudad con más habitantes de Asturias, para aumentar la sensibilización de la sociedad con el mar.

-Pero el Ayuntamiento y el Principado no firmaron el convenio, tal y como estaba previsto.

-Lo firmamos el Acuario de Gijón y el Cepesma. El Ayuntamiento, como propietario de la infraestructura, puso su parte para que el convenio se cerrase, mientras que el Principado siempre ha colaborado con nosotros, sobre todo la Dirección General de Recursos Naturales, con la que tenemos una sintonía importante en todos los trabajos que hacemos.

-Pero se tardó más de un año en firmar ese convenio...

-Hubo problemas y circunstancias que abocaron a una tirantez, pero se superaron gracias al contacto directo con Iñaki Aguinaga, director del acuario y persona tremendamente coherente y consecuente. Pero el Ayuntamiento de Gijón también participó de forma directa para lograr la sintonía entre las partes.

Financiación

-¿La partida presupuestaria es suficiente para los objetivos que tienen marcados?

-Los 18.000 euros son una base para la actuación y el mantenimiento. Dependiendo de la actividad que se genere en la dársena de recuperación se puede disparar, pues se necesita un equipo de actuación inmediata las 24 horas del día.

-¿Cómo será el trabajo en la dársena? ¿Los animales estarán enjaulados?

-Las jaulas son indispensables para las tareas de recuperación. La dársena es muy grande, pero eso también es un problema. Produce unos valores menores de estrés en el ejemplar, pero nosotros necesitamos tener al animal cerca. A un delfín no podemos soltarlo en la dársena, porque luego hay que cogerlo para ponerle un antibiótico o cualquier otra cosa y sería muy difícil. Los cercados son indispensables.

-¿Cómo pretenden implicar a la sociedad en la labor que realicen en esta dársena de recuperación?

-Queremos que el esfuerzo que hagamos sobre un animal no repercuta sólo en esa especie, sino también que, por ejemplo, si un niño vio cómo se atendía al animal, lo conozca y aprenda. Intentaremos tener una cámara de televisión para que, sin haber contacto directo con la especie, pueda ser una medida beneficiosa para el cuidador y también para las personas que se quieran interesar por lo que ocurre con el animal. Hay que hacer partícipe a la sociedad de todo. Pero también es necesario no tener mucho contacto con el animal para que, una vez suelto, no vaya detrás de la primera persona que vea. Por eso, es necesario aplicar el sentido común y ponerse a la altura de la especie con la que estás trabajando. Hay que tratar de pensar como lo hace una foca o un delfín.

Equipamientos

-¿Con qué tipo de unidades médicas contarán en la dársena?

-Tenemos equipos portátiles de diagnóstico y de análisis, con ecógrafos, endoscopio y equipo de rayos equis. La actividad que se hará será idéntica a la que desarrollamos en nuestro centro de Luarca, con la salvedad de que aquí hay un espacio importantísimo, por todo lo que son sus condiciones y operatividad. Esta dársena nos da posibilidades para que la atención sea más acorde. Ahora atendemos a los animales en el mar: donde vara el cetáceo, si es una zona cómoda, o lo trasladamos a una ensenada.

-¿Qué le parece que el Ayuntamiento pretenda compatibilizar la dársena con otros usos?

-No sé en qué condiciones ni cómo lo quieren hacer.

-El acuario también quiere que haya focas y leones marinos en semicautividad...

-Pienso que va relacionado con eso. Soy partidario de tener los menos animales posibles en cautividad. Las especies que se recuperan las liberamos de forma inmediata. Preferimos dejarlos cuando tienen un 85% de posibilidades de supervivencia antes que mantenerlos un tiempo hasta que alcancen el 90%. Si el ejemplar está suficientemente fuerte, la libertad siempre es mucho más asumible y una garantía de éxito.

-¿Cree que, como pretenden, este centro puede llegar a ser un referente en el país?

-En el norte de España, el centro del Cepesma en Luarca ya es un referente nacional. Es el único centro de recuperación de especies marinas de todo el Arco Atlántico Cantábrico. Tanto en foca de casco como en foca gris somos los que más recuperamos en España. Creando la misma sinergia en Gijón, puede llegar a ser un referente nacional de primera magnitud.

Sicología

-¿Cómo se debe tratar a un animal a recuperar?

-Hay que darle mucho valor a la sicología animal, pues piensa y está supeditado a lo que nosotros le estamos provocando en todo momento. Tenemos animales testigos, es decir, que no pueden alcanzar la libertad porque no se valen por sí mismos, pero son un apoyo extraordinario para otro congénere que en un momento determinado hay que tratar. De tener ese testigo a no tenerlo, la recuperación del ejemplar se produce en la mitad de tiempo.

-¿Están notando un incremento en el número de varamientos de cetáceos?

-No hay un incremento. Lo que pasa es que la gente se está involucrando. Llevamos diez años haciendo la red de varamientos en el Principado y al principio había unos 25 anuales. Ahora llega a los 75. No es que se multiplicaran las muertes, sino que los ciudadanos se están concienciando y avisan al 112, la Guardia Civil o la Guardería de Medio Ambiente y eso es lo importante. Es igual que cuando hablamos de recuperar una foca, que tiene un promedio de coste de entre 3.000 y 4.500 euros, pero sólo recuperarla no es el objetivo final, sino que la sociedad vaya engranando sistemas de conciencia y se dé cuenta de que los seres que existen en el mar tienen también un sufrimiento que hay que aplacar.

-¿Los asturianos estamos sensibilizados en este tema?

-A pesar de que en Asturias tenemos mucha costa, no somos conscientes de la verdadera problemática medioambiental que tenemos.
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