Detrás de la singular operación inmobiliaria está la constructora ovetense Comamsa, que ha promovido proyectos similares en barrios tan exclusivos como el de Salamanca en Madrid. Según adelanta su gerente, Miguel Menéndez Pascual, las futuras viviendas, de entre uno y tres dormitorios, con los equipamientos y calidades más exclusivos, se comercializarán a 8.000 euros el metro cuadrado. Una referencia hasta ahora sólo al alcance en la ciudad del proyecto del Banco de Gijón y la admirada rehabilitación del número 18 de la calle de Cabrales.
El bloque, calificado dentro del PERI de Cimadevilla como «edificio de elevada calidad arquitectónica o especial interés histórico y con características singulares en el ámbito del plan especial», data de 1911 y es obra del afamado arquitecto municipal Miguel García de la Cruz. Está considerado como una joya de la arquitectura modernista gijonesa y en su diseño hay una evidente inspiración de las creaciones de Gaudí.
El elemento clave de la actuación para recuperar el lustre perdido por el edificio será la reconstrucción de una cúpula que en el proyecto original existía en el chaflán de las calles Corrida y San Antonio. Según figura en la memoria del proyecto, firmado por los arquitectos locales Pablo Álvarez Serrano y Marco Antonio Suárez, dado el buen estado de conservación de la estructura se mantendrán todos los forjados y sólo será necesario sustituir la cubierta del inmueble. Como intervenciones exteriores se repondrán todas las plaquetas de las fachadas y se procederá a la sustitución de toda la carpintería exterior. Además, se recuperará la imagen original de toda la planta baja devolviendo a los tres locales existentes su configuración primitiva.





