
La organización del Concurso de Canción Asturiana EL COMERCIO, que celebrará el próximo domingo, al mediodía, en la plaza Mayor de Gijón su entrega de premios, rendirá homenaje a esta ilustre veterana del folclore asturiano. «Mi aportación ha sido cantar más o menos bien, sobre todo dentro del estilo allerano. Es un premio que me enorgullece y me llena de gratitud», confiesa con cierta modestia.
Según ella misma reconoce, nunca contempló dedicarse a la canción «de una manera profesional». Su padre falleció en 1948 y tanto ella como sus once hermanos tuvieron que ponerse a trabajar: «Fue todo tan repentino que no me tuve tiempo de plantearme empezar una vida como cantante», recuerda.
Sin embargo, en 1951 Veneranda se volvió a presentar al por entonces célebre concurso 'Región', del que fue nombrada campeona en la categoría femenina. Tal como lo recuerda, «de aquélla, muchas cosas eran diferentes a como son ahora: había tanta gente que quería participar que te hacían un examen previo de selección».
Hasta el Caribe
En esos tiempos en los que no existía la televisión -al menos en España-, la música y la radio eran las reinas indiscutibles del ocio en familia. Por ello, tras su triunfo Veneranda Fernández se fue de gira para dar conciertos y, tal como recuerda, «llegué a ser bastante famosa en mi época. Tanto que en Cabañaquinta grabaron un disco con mis canciones que se ha llegado a escuchar, según me han dicho, en Venezuela, Cuba y Costa Rica».
«Entonces se cantaba en los chigres y en los campos. Era nuestra forma de divertirnos. Los chavales de ahora prefieren salir a una discoteca y escuchar música rock», señala. Para Veneranda, hoy en día hay poca juventud que sepa de tonada porque «ya no se interpreta en la calle, como antes. Ahora no conozco a ningún joven cantante y los que hay aprenden en las escuelas de música».
A juicio de esta allerana, no siempre se hacen los esfuerzos necesarios para preservar «una manifestación cultural que tiene más de 200 años. Si en Cataluña o Galicia andan todo el día promocionando su cultura no sé por qué no lo podemos hacer nosotros igual. Es nuestra tradición y hay que cuidarla», resalta.
De todas formas, para ella el folclore asturiano no pasa por un mal momento, ya que «hay más grupos de gaita y más coros que entonces. Esto es lo que está de moda ahora».
Difícil de cantar
Cree que la canción asturiana en nuestros días «está vista desde afuera como algo muy difícil de cantar, que requiere forzar mucho la voz. Pero no es así: hace falta buena garganta y sobre todo buen gusto. La tonada no es dar voces», opina.
Lleva muchos años retirada del mundo de la canción, aunque fue jurado en diversos certámenes. Sin embargo, como muestra de agradecimiento, este domingo, durante su homenaje, cantará una nueva tonada, compuesta especialmente para la ocasión y dedicada a la ciudad de Gijón. «Espero que le guste a la gente».





