
El anuncio tuvo lugar durante la primera toma de contacto que los nuevos delegados del gobierno municipal tuvieron con los representantes de las asociaciones vecinales el pasado 25 de julio. Durante la reunión, dos miembros de la junta directiva de Jovellanos preguntaron a la edil por este asunto. La respuesta fue contundente: «No se hará nada hasta hablarlo con vosotros. Tomaremos las decisiones de forma conjunta».
Por su parte, Carlos Macho, vicepresidente de la agrupación, señaló ayer que «tan pronto como se normalice la actividad de la asociación, intentaré concertar una reunión con la concejala. Tras el parón estival, está previsto que la sede social se reabra el 10 de setiembre. «A partir de ese día, concertaremos una reunión con Pilar Pintos lo antes posible», indicó el vicepresidente.
La asociación señaló que todavía no han visto ni los locales ni los planos. «Me tranquiliza saber que están en manos de la concejala, porque hasta ahora cuando los reclamábamos nos decían que no los tenían en su poder».
Carlos Macho sigue recordando la importancia de participar en el proyecto de rehabilitación del la futuro local que ocuparán. «Queremos ver los planos y confirmar el espacio del que vamos a disponer y en que condiciones estará. Además, queremos participar en la redistribución del interior, porque es fundamental que se realice en función de las necesidades de la asociación», arguyó Macho.
Un año de espera
La agrupación vecinal no sabe cuando se podrá trasladar a su nueva ubicación. La reforma de la Casa Rosada comenzó el 17 de julio con la colocación de las vallas que rodean el solar donde está ubicada. La empresa encargada de remozar el edificio, Constructora Hispánica, indicó que los trabajos de rehabilitación tendrán un plazo de ejecución de diez meses, aunque no se descarta la posibilidad de que pueda llegar a superar el año.
Con estas previsiones, los vecinos no podrán estrenar sus nuevas instalaciones al menos, hasta la segunda mitad del 2008 y seguirán utilizando el local que tienen en la actualidad situado en el entresuelo de la calle Begoña, número 62.





