
-¿Qué llevarán las novias en el altar el próximo año?
-Para novias vienen los encajes, la pedrería y sobre todo los volantes, la mayoría en organza plisada. En cuanto al diseño, se llevan los vestidos con la falda de sirena, pero nosotros siempre asesoramos a las clientas y les decimos lo que más les favorece. Las invitadas lucirán vestidos con organzas, transparencias y adornos de plumas.
-¿Se va dejando a un lado el color blanco?
-La tendencia es más o menos la misma que otros años, pero la gama de colores se va ampliando. Los vestidos de novia normalmente eran muy blancos o de color marfil, pero ahora combinan estos tonos con el champán o con el burdeos, sobre todo en los adornos como el fajín o las flores. Últimamente se lleva mucho un cuerpo burdeos con la falda blanca.
-¿Los novios seguirán llevando trajes oscuros?
-Poco a poco, se empieza a cambiar la idea y para la próxima temporada vienen los trajes claros, con brillos y en color oro viejo. Hay muchísima variedad, aunque también sigue habiendo los trajes oscuros o el típico chaqué. Los novios también quieren ir tan guapos como las novias y por eso cada vez se hacen más modelos. Eso no quiere decir que no sigan llevando el chaleco y el corbatón.
-Debe ser muy difícil dar con el gusto de todo el mundo.
-Hay de todo y los gustos son muy variados. Por eso tenemos que tener mucha variedad de vestidos. Siempre hay que reformar los trajes, ya sea quitando un volante, recortando la cola, o al revés. Al final es el público el que marca la moda en vestidos de novia ya que ésta va cambiando dependiendo de lo que las clientas van pidiendo.





