
BÚSQUEDA
BÚSQUEDA
El dolor de la familia va acompañado de una infructuosa investigación policial para localizar al agresor. Se llama Roberto M. S. y en el momento de los hechos tenía 32 años. Huyó en un vehículo de gran cilindrada que los investigadores localizaron días después. «Parece increíble que, teniendo conocimiento de todos los datos, aún no lo hayan detenido», apunta la mujer, quien prefiere «no recordar que el asesino de mi hijo anda suelto porque se me ponen los pelos de punta. Bastante tengo con el dolor de haberlo perdido como para andar pensando en ese individuo». Afirma no tener noticias del rumbo de la investigación desde hace meses y asevera: «No quiero ningún contacto con la Policía si no es para decirme que lo han detenido».
La muerte de Javier Fernández López -más conocido como 'Javi Clan' por haber trabajado en el pub del mismo nombre- se produjo en uno los mejores momentos de su vida. Se había casado hacía poco más de un año y disfrutaba de su familia y de su trabajo como hostelero, que le llevaba a relacionarse con multitud de personas. «Javi era una persona muy querida y que allí por donde pasaba dejaba grandes amigos, una prueba es que muchos de ellos siguen viniendo a visitarnos y a darnos ánimos», explica Charo López.
Era la madrugada del 12 de diciembre de 2002 cuando Javi se topó de bruces con su asesino. Tres puñaladas acabaron con su vida en presencia de su mujer, Eva, y de varios amigos. El filo de una navaja de catorce centímetros acabó con sus planes de futuro sin que mediasen palabras entre su atacante y él. El agresor Roberto M. S. lo hirió de muerte y dejó otros dos heridos. Huyó del lugar con 95.000 euros en el bolsillo por el cobro de un piso que había vendido días antes. Nadie lo ha vuelto a ver o, por lo menos, nadie lo ha delatado.
Rastreo infructuoso
Las investigaciones policiales no han fructificado y, a pesar de que el propio individuo llamó días después de cometer el crimen a la Comisaría para confesar el asesinato, no han dado con su paradero. La Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta le siguió la pista de cerca en Madrid, el sur de España y Levante, donde antes del fatal episodio tenía fijada su residencia.
Se le ha puesto rostro, nombre, número de DNI y la Policía incluso llegó a conocer su número de teléfono. Pero sigue sin aparecer. «La investigación no se ha dado por cerrada, ni mucho menos. Cada tres meses, los agentes de la Comisaría de Gijón se trasladan a Madrid para trabajar conjuntamente», apuntan fuentes policiales. Sin embargo, cuatro años y ocho meses después del asesinato, Roberto M. S. se ha convertido en el fugitivo más buscado de la región y son muchas la voces que claman justicia. Las primeras, las de los padres del fallecido, quienes en diversas ocasiones han dudado de la eficacia policial. «Lo dejaron escapar por algo que desconocemos, porque no se entiende que lo hayan tenido tan cerca y no hayan hecho nada», consideran los familiares.
En una ocasión, el sospechoso llegó incluso a mantener una conversación telefónica de unos 40 minutos con los investigadores del caso, quienes le aconsejaron que se entregase. Su propio padre llegó a salir en los medios de comunicación para aconsejarlo sobre la necesidad de presentarse ante las fuerzas del orden. Hizo caso omiso a esas recomendaciones y optó por vivir como un fugitivo, una decisión que, por el momento, le ha servido para eludir la cárcel y no enfrentarse a la realidad durante este tiempo, casi cinco años.
Los padres y los amigos de Javi 'Clan' se niegan a resignarse y a pensar que Roberto M. S. no va a pagar por sus delitos de sangre. Se le acusa de tres homicidios, dos de ellos en grado de tentativa y uno consumado.





