
En todo caso, el esfuerzo mereció la pena y Lucía Aguirre no dudaba en calificar de «muy feliz» el día de ayer, en la que se juntaron cuatro generaciones. El empuje de los más jóvenes es acicate compatible con el culto a los mayores y a la memoria de los orígenes de la estirpe. Isolina García Prendes-Pando, hermana del desaparecido presidente honorario de EL COMERCIO, José García Prendes-Pando, fue, con 91 años, la persona más veterana de los presentes, mientras que Mauro Escribano, con tan sólo tres meses, ostentó la categoría de miembro más joven de la familia.
No es la primera vez que se produce una reunión similar y en la cita de este año se notó especialmente la falta de quien fue uno de los impulsores más decididos de este tipo de iniciativa, como fue José García Prendes-Pando, fallecido el 4 de enero. Pero ayer no era día para la tristeza e incluso su viuda, Pilar González Posada, se mostraba emocionada y contenta entre otros cien miembros de su familia.
De EE UU y Alemania
Ahora, el objetivo es repetir periódicamente, cada dos o tres años, porque hay quien viene desde muy lejos, como Chile, Estados Unidos o Alemania. La elección del mes de agosto se mantendrá, pero no porque este mes esté relacionado con alguna efeméride emblemática, sino porque hay que contar con las vacaciones de la mayoría. Trabajo o estudios fueron ayer las causas de algunas ausencias involuntarias
Lucía Aguirre destacaba ayer que la suya es, a pesar, en algunos casos, de la distancia, una familia muy unida, que ahora dispone de una agenda con la genealogía, dirección y teléfono de cada uno de sus 165 miembros.





