
LAS CIFRAS
Más notable aún es la reducción en el número de hectáreas arrasadas por el fuego. Mientras que en los siete primeros meses de 2006 el fuego calcinó 3.591 hectáreas de terreno, este año son 363 hectáreas de terreno las que han sido pasto de las llamas. Y es que el pasado año, la comarca occidental vivió incendios como el de Busindre, en Valdés, que arrasó por sí solo más de 1.600 hectáreas de bosque en las parroquias de Barcia y Leiján.
Los territorios más afectados por los incendios forestales desde el mes de enero son, según el informe remitido por 112 Asturias, Tineo -que ha sufrido más cincuenta fuegos-, Allande y Cangas del Narcea -con 22 incendios en cada concejo- y Valdés, que ha padecido once.
En el caso del municipio tinetense, el número de quemas registradas en lo que va de año equipara al contabilizado en el mismo período de 2006.
No obstante, mientras que en estos meses se han perdido 212,84 hectáreas de terreno, en 2006 el fuego dañó 629,86 hectáreas.
Por su parte, en Allande, Cangas del Narcea y Valdés tanto el número de quemas como los perjuicios contabilizados son notablemente inferiores.
En cuanto al mayor número de destrozos provocados por el fuego, salvo en el caso del concejo valdesano, todos se han producido en superficies desarboladas. No obstante, son cerca de 300 hectáreas de terreno las que se han visto afectadas por el fuego.
Los meses de este año en los que se han registrado mayor número de incendios forestales han sido enero, con 35 quemas indiscriminadas en la comarca, y marzo, cuando se registraron 33 incendios, localizados principalmente en la zona suroccidental de la región. Durante el año pasado, fueron mayo y junio los meses más devastadores.
Bomberos en Barres
Por su parte, la comarca Oscos-Eo, una de las más boscosas de la región, apenas ha padecido incendios en los siete primeros meses del año. Sólo en el concejo de Castropol, que acogerá el nuevo parque de bomberos del Noroccidente, se han contado tres fuegos que han arrasado 2,5 hectáreas de superficie desarbolada.
Las obras de esa nueva infraestructura, ubicada en Barres, que garantizará una mejor y más rápida respuesta ante futuros incendios en la zona, ya están iniciadas, aunque aún no se ha fijado una fecha definitiva para su entrada en funcionamiento.
Atendiendo a los territorios de los Oscos, esta dotación de bomberos acortará los tiempos de respuesta ante posibles desastres medioambientales en la zona.
Los bomberos que tienen base en Luarca, invierten en la actualidad una hora en llegar a este municipio.
Cuando se abra el parque de Barres, se espera que las labores de extinción comiencen en menos de cuarenta minutos.





