
-¿La imagen hay que buscarla o te la encuentras?
-La imagen te encuentra a ti. Es un momento que tienes que saber captar. Hay ocasiones en las que te planteas una determinada fotografía pero cambias el enfoque e incluso el motivo. Es la imagen la que me capta a mí y no al contrario.
-¿Siempre lleva la cámara con usted?
-Sí, siempre que salgo fuera de Madrid. Me gusta la gente y siempre intento que aparezcan en mis fotografías. Siento predilección por la cotidianeidad y por eso en mis instantáneas muestro imágenes del día a día.
-¿Qué opina del cambio al sistema digital?
-Trabajo con diapositivas y aún no me he embarcado en las nuevas tecnologías. Creo que con ellas se pierde el romanticismo, pero también es cierto que las posibilidades que se abren, con la era digital, son más amplias. Son interesantes los ajustes que puedes hacer con un programa de retoque fotográfico. Además, las cámaras digitales te permiten captar mejor la luz.
-Hablando de la luz. ¿Qué prefiere, el contraste o los colores?
-Estoy entrenado para ser un fotógrafo del color, aunque mi principal reto es transmitir emociones. En fotografía, hay que saber utilizar con maestría el blanco y negro porque es muy poderoso.
-¿Qué temas le inspiran?
-Soy un fotógrafo de viajes. Cuando vas conociendo los distintos países te das cuenta de que hay un punto en común entre las diferentes culturas. El gran reto es sacar instantáneas de las personas; el retrato muestra un mundo. Un gesto cuenta una historia y hay muchas ahí fuera que no conocemos.





