
Roberto sera el portero titular, con Sastre, Gerard, Iván Hernández y Canella en la línea defensiva. Con Míchel con un puesto asegurado en el centro el campo, la presencia de Matabuena es lo más probable, en función de cómo se encuentre, ya que el santanderino se incorporó con la pretemporada empezada.
Preciado también cuenta con De Lucas, quien tuvo un buen rendimiento en estos partidos, después de que en la pasada campaña fuera utilizado en una posición de enlace. El jugador ilicitano ganó en agresividad y parece más responsabilizado de la misión que ahora se le encomienda. De todas formas, la función de Matabuena le encanta a Preciado, por el trabajo de contención que realiza.
Para el ataque, Barral tiene la plaza segura, por delante de Diego Castro, que se mantendrá como interior zurdo, y Kike Mateo, que puede ser utilizado en una posición de enganche, como en el encuentro de Luanco, o en la banda derecha, aunque también tiene la posibilidad de cambiarse de extremo con Diego Castro.
Para el puesto que falta hay varias opciones. Jorge Pina es la más factible, ya que puede permitir permutas de posiciones de ataque, con Kike Mateo y Diego Castro, además de adaptarse a las dos bandas. Otra opción es Pedro, cuyo trabajo es del agrado de Preciado, por las colaboraciones que hace en el apoyo al lateral.
Preciado consiguió el objetivo de reunir a dos jugadores por puesto. En este aspecto, Sergio Sánchez será la alternativa a Roberto, mientras que el madrileño Sergio II jugará con el filial cuando no vaya a ser convocado por el técnico cántabro.
En la defensa, Cámara, Jony López y Jorge son las opciones, además de Neru, cuando se recupere. El laredano fue fichado más como lateral que como central, aunque puede actuar en las dos demarcaciones. También está Chus Bravo, quien rechazó una oferta del Alicante por dos campañas y el mismo importe de ficha que tiene la próxima temporada en el club gijonés. El de La Camocha ya sabe que las opciones que va a tener de jugar son mínimas, incluso para entrar en las convocatorias.
Para el centro del campo, además de De Lucas, están Andreu y Landeira, sin que el cuadro técnico haya permitido estudiar la cesión del gijonés.
En las posiciones de ataque, además de Pedro, están Omar y los chavales del filial. Luis Morán queda incorporado a la primera plantilla, aunque, como en el caso del portero Sergio II, cuando no sea llamado por Preciado, se pondrá a las órdenes de Acebal, para jugar con el filial. También se le dará numeración a Carlos Álvarez, cuyo estilo de juego agrada al cuadro técnico, aunque volverá al filial cuando se fiche a un delantero.
Por otro lado, Alain y Lora, que hicieron la pretemporada con la primera plantilla, volverán al filial. Sus puestos están bien cubiertos, pero Manuel Preciado los tiene en cuenta para cualquier eventualidad.
El entrenador montañés lo tiene todo dispuesto y ordenado, menos el delantero que falta.





