Pero esa constatación no permite sostener que el verano gijonés 2007 ya es historia. De aquí a la entrada del otoño falta un mes y en ese plazo continúa vigente el calendario de festejos, reforzado por la vitalidad de las celebraciones de las parroquias rurales del concejo. Esta misma semana empieza en Las Mestas el hípico, acontecimiento deportivo y social de primera magnitud. Y ahí sigue inamovible el principal polo de atracción para visitantes e indígenas, la playa, la playa de Gijón por antonomasia, la playa de San Lorenzo. Con que el tiempo se muestre benigno y amable, como hasta ahora, las oportunidades de diversión al aire libre están garantizadas hasta bien entrado setiembre.
En otros concejos no lejanos las fiestas se concentran en una semana o diez días, todo lo más, y en algunos casos con lluvia asegurada, casi como una tradición. En Gijón, en cambio, todo el verano es fiesta y el verano aún no ha terminado.





