Fue la sugerencia de la organización sindical, que ha recibido como una «buena noticia» el inicio de los trámites para la declaración de Bien de Interés Cultural la locería. La tramitación del expediente «debe», según la organización, respetar «la historia, con la continuidad de la actividad económica y fabril, que fue la que generó a lo largo de más de 100 años, los elementos a proteger». Y también pidió «la máxima colaboración» entre el Ayuntamiento y la Consejería de Cultura para que «consigan la conjunción» del futuro de la empresa y su protección.
No a la especulación
A través de un comunicado, Comisiones Obreras interpretó la incoación de la declaración BIC como una garantía de que no se especulará con los terrenos de la fábrica en caso de que finalmente se cierre. Esta posibilidad es una «cuestión que ahora parece improbable», puntualizó.
El sindicato exigió al propietario, Álvaro Ruiz de Alda, que no utilice el inicio de los trámites para la declaración de la fábrica como BIC de excusa «para justificar la no viabilidad de la actividad», sino para todo lo contrario. Sugirió al dueño de la fábrica que se «suba al tren de la sostenibilidad, buscando rentabilizar la posible declaración con la continuidad de una actividad artística centenaria».





