
Mortera, por su parte, aclaró que se revisará la estabilidad futura del edificio, ya que la empresa Jovellanos XXI «tiene un control exhaustivo en cuanto a las fisuras». Además, van a solicitar a la compañía «los informes de mediciones realizados en los meses de marzo y agosto, para ver si hay variaciones». En el caso de que éstas no se hayan producido, se comenzarán las obras de mejora y la reparación de los daños causados», explicó el edil, quien añadió que «no sería lógico que hubiera problemas en un proyecto que va a ser emblemático y que servirá de puerta de entrada a Oviedo».
Los afectados llevan tres años con quejas por la aparición de fisuras en las viviendas de los números 2 y 4 de la calle Gascona, contiguos a la parcela de El Vasco, donde se está construyendo el complejo diseñado por el arquitecto Santiago Calatrava. La mayor parte de las grietas aparecieron al inicio de las excavaciones. En un principio, la empresa asumió su responsabilidad y su compañía aseguradora ofreció una indemnización, que los vecinos rechazaron al considerarla insuficiente.





