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UNA DE DOS
Oviedo y la Feria de Muestras Nacho Ciudad y Rosa Iglesias opinan sobre las criticas del ayuntamiento de la capital a la Fidma. Un cerco, dos cercos...
25.08.07 -
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EL Ayuntamiento de Oviedo sigue con su estrategia de convertir sus dominios en la aldea de Astérix y Obélix, resistiendo ahora y siempre al invasor, en este caso, todos los que, por acción u omisión, conformamos ese 'cerco' imaginario que le causa sarpullidos al gran jefe Gabinix, a sus druidas y a sus valientes guerreros, dispuestos a atizar a todo lo que se mueva fuera de sus murallas. En esta ocasión, sus arietes han arremetido contra la Feria de Muestras, evento del que hace años y, tras intentar copiarlo, decidieron ausentarse por sentirse minusvalorados. Ya saben: esto del 'cerco' es la versión moderna del contubernio judeo-masónico que todo lo explicaba y justificaba años ha.

Dicen desde el consistorio capitalino que la Feria es un evento caduco y anclado en los 50. Las cifras de visitantes no parecen refrendar la teoría gabiniana, situando al certamen a la cabeza de los eventos (civilizados) del verano, sólo superada, por ejemplo, por la Noche de los Fuegos, je, je (¿habrán detenido ya al cachondo que hizo el recuento en estado de embriaguez?). Y respecto a lo de falta de modernidad, hombre, yo no llegaría a tanto, aunque sí es cierto que no parecen demasiado vanguardistas los paseos en pos de los calamares o el chorizo, los viajes organizados de autobuses de la Tercera Edad para 'asaltar' stands o los niños del «¿Y-aquí-qué-dais?». Nada comparable a la vanguardia pura y modernez absoluta con que nos obsequiaban, hasta su extinción, desde el stand del Ayuntamiento de Oviedo, con música de acordeón, pañoletas, chorizos criollos y humoristas de sal gorda y chistes verdes. Pero eso era en otros tiempos, que luego se hicieron 'fashion', se tiñeron el pelo y se afeitaron el pecho para llevar la camisa al estilo Bisbal.

A mí todo esto me suena a pataleta infantil, a Villarriba y Villabajo, a chistes de los tiempos de «con el Sporting a Turín y con el Oviedo a Turón», a aldeanadas sin sentido. Fíjense: con el tiempo, el Sporting acabó jugando en Turón y el Oviedo en...uy, Nacho, para, que te pierdes. En fin, que no merece la pena entrar al trapo. Si lo de contar cercos es como el que cuenta ovejitas, al final, a lo mejor, se acaban durmiendo.
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