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La cifra de animales muertos a causa del lobo en los Picos se redujo en un 85% desde 2003
Parques Nacionales ratificó el pasado año 23 ejemplares muertos de ganado menor frente a los 159 de 2004 La incidente en terneros, al contrario, se ha incrementado de 15 a 36 muertes en sólo tres años
28.08.07 -
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La cifra de animales muertos a causa del lobo en los Picos se redujo en un 85% desde 2003
PARQUE NACIONAL. Un ganadero lleva a sus vacas hacia la montaña de Covadonga. / DAVID ESPINOSA
El total de animales muertos a causa de ataques del lobo en los Picos de Europa se ha reducido en un 85% en los últimos cuatro años, lo que supone una importante y buena noticia para los ganaderos del parque nacional que han visto cómo esta especie protegida acababan con la vida de 2.500 cabras y ovejas en los últimos quince años, según estudios ya publicados.

Los datos más recientes los facilita el director del Parque Nacional de los Picos de Europa, Rodrigo Suárez Robledano, y se retrotraen al año 2003 cuando los daños causados por los lobos acabaron con la vida de 400 cabezas, la cifra más alta registrada desde el año 1997. Al año siguiente, estas estadísticas se reducían bruscamente para satisfacción de los ganaderos que veían y ven con preocupación cómo este cánido está acabando con todos sus rebaños y poniendo en peligro la continuidad del pastoreo en el parque.

Aún así, los ganaderos tramitaron en el año 2004 un total de 102 expedientes por daños de lobo y fueron ratificadas las muertes de 226 animales a manos de este depredador, de las que la gran mayoría, 159, corresponden a ganado menor.

En 2005 se reduce a 167 el número de animales muertos, y también lo hizo la tramitación de expedientes por daños de esta especie (que pasan de 102 a 79); pero esa disminución no sería tan relevante si se refiere únicamente a la muerte de ganado ovino (de las 159 en 2004 pasan a 138 en 2005) y, lo que es mucho peor, las estadísticas comienzan a mostrar un preocupantes incremento en la afección de ganado vacuno, que prácticamente se duplica de un año para otro.

Estos números vienen a confirmar los miedos de muchos ganaderos de la zona que explican que, primero, los continuos ataques del lobo en los rebaños de ovino motivaron la transformación del sector ganadero, volcado ahora mucho más en el ganado vacuno; y ahora, el lobo está comenzando a atacar a los terneros, lo que explicaría el incremento de daños a ganado mayor registrado en los últimos cuatro años (que pasa de quince animales muertos en 2004 a 36 el año 2006) y también el descenso en el número total de muertes en los últimos cuatro años ya que los lobos no causan bajas con la misma facilidad en un rebaño de vacas que en un rebaño de ovejas.

En 2006

De hecho, la tónica de 2005 se repitió el año pasado, con una importante reducción en el número de expedientes abiertos por daños de lobo, que pasó de los 79 del año anterior a sólo 35 en esta ocasión. También se reduce, y mucho, el número de ganado muerto a manos de estos cánidos ya que en 2006 sólo se registraron 59 casos y, además, la disminución también ha sido notable, al contrario de lo que había sucedido el año anterior, en lo que se refiere a ganado ovino, que pasa a 23 frente a los 138 de 2005 y los 159 de 2004. El problema radica ahora en los ataques a ganado mayor, que aumentan a la par que se reducen los daños a ovejas, y que el año pasado se encontraban ya en los 36 animales muertos.

Las cifras vienen por tanto a ratificar los temores de los ganaderos que opinan que a estas alturas sería difícil alcanzar una convivencia entre la actividad ganadera y el lobo en lugares como los Picos de Europa porque opinan que, si el lobo ya no mata tantas ovejas como hace años, es porque ya no quedan pastores.

En su afán de buscar soluciones, la Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural está poniendo en marcha algunas medidas y mejorando otras como la compensación a los ganaderos o las becas para fomentar el pastoreo en el Parque Nacional de los Picos de Europa.

Tres compromisos

Coincidiendo con la Fiesta del Pastor el pasado 25 de julio, la titular de Medio Ambiente, Belén Fernández, se comprometió con los ganaderos a reducir este mismo año el plazo para indemnizar los daños que ocasionan los cánidos a un máximo de 45 días, cuando existan discrepancias sobre los orígenes, y a quince días si las circunstancias de la muerte de los animales están claras.

La medida, que se aplicará también en los ataques registrados dentro del territorio de los Picos de Europa tan pronto como se haga efectivo el traspaso de competencias a la comunidad autónoma, fue muy bien recibida por los ganaderos.

Además, la premura en el pago de las indemnizaciones no fue el único compromiso hecho público por la consejera en aquella fiesta. También anunció su intención de constituir una mesa sectorial con las organizaciones agrarias para intercambiar conocimientos y experiencias sobre los problemas y las aspiraciones del campo como, por ejemplo, el tratamiento del pago de daños y su valoración; y se comprometió a revisar el Plan del Lobo para avanzar en los controles y en las investigaciones de la especie.
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