Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Local

GIJÓN
Los aficionados prevén que la temporada de caza reduzca los daños del jabalí en Caldones
29.08.07 -
Vota
0 votos

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Los aficionados prevén que la temporada de caza reduzca los daños del jabalí en Caldones
DESTROZOS. Finca con la tierra removida por unos jabalíes. / E. C.
La «desesperación» de los vecinos de Caldones por los destrozos que causan los jabalíes es sus cultivos podría acabar pronto. Al menos así lo cree Ismael García, presidente de la sociedad de cazadores Abadía de Cenero. Según explicó ayer, «la temporada de caza mayor comienza el próximo sábado, por lo que en el momento en el que empecemos a matar a los suidos su población descenderá y confío en que con ello también lo hagan los problemas. Además, en setiembre en el monte hay más comida, comienzan a caer las castañas, las manzanas... por lo que estos animales tampoco tendrán necesidad de acercarse a los pueblos». Sin embargo, García señaló ayer que «no hay tantos como parece. En proporción, es mayor el daño que producen que el tamaño de sus poblaciones. En otros lugares de Asturias hay muchos más. Aquí los corzos son más abundantes que los jabalíes, pero menos dañinos».

Las sociedades de cazadores indemnizan a los agricultores si alguno de sus cultivos es estropeado por animales de caza dentro de su coto. García reconoce que esta semana las reclamaciones han sido muy numerosas y señala que el año pasado pagaron más de 2.000 euros por los daños ocasionados. Además, señaló que «todos los años por esta época ocurre lo mimo».

Difícil solución

Por otro lado, Nicanor Menéndez, presidente de la sociedad de caza La Armonía, reconoció ayer que la abundancia de los jabalíes es un problema de difícil solución. «La agricultura esta desapareciendo y alrededor de los pueblos cada vez hay más matorral, donde se refugian los jabalíes. Además, no es un animal fácil de cazar. Es muy errante y en una noche puede andar 50 kilómetros». Además, recordó que «un rifle tiene un alcance mortal de 500 metros», por lo que cazar cerca de las casas es muy peligroso.

Según Menéndez, «una solución es que el Principado conceda realizar batidas de jabalí, al igual que se hace en las las Reservas Naturales y que se sorteen entre las sociedades y las peñas de caza para ver quién las lleva a cabo».
Vocento
SarenetRSS