
Las sociedades de cazadores indemnizan a los agricultores si alguno de sus cultivos es estropeado por animales de caza dentro de su coto. García reconoce que esta semana las reclamaciones han sido muy numerosas y señala que el año pasado pagaron más de 2.000 euros por los daños ocasionados. Además, señaló que «todos los años por esta época ocurre lo mimo».
Difícil solución
Por otro lado, Nicanor Menéndez, presidente de la sociedad de caza La Armonía, reconoció ayer que la abundancia de los jabalíes es un problema de difícil solución. «La agricultura esta desapareciendo y alrededor de los pueblos cada vez hay más matorral, donde se refugian los jabalíes. Además, no es un animal fácil de cazar. Es muy errante y en una noche puede andar 50 kilómetros». Además, recordó que «un rifle tiene un alcance mortal de 500 metros», por lo que cazar cerca de las casas es muy peligroso.
Según Menéndez, «una solución es que el Principado conceda realizar batidas de jabalí, al igual que se hace en las las Reservas Naturales y que se sorteen entre las sociedades y las peñas de caza para ver quién las lleva a cabo».





