Me pongo a hacer el 'quiche Lorraine' y me he olvidado el bacon. Sustituyo por jamón de Cork. Seguro que sabe bien. Hago mi 'Tía Nancy´s apple crumb', que es mi tarta más solicitada y le echo el doble de mantequilla, bueno seguro que sabe mejor. Cuando estoy terminando, me llama mi hijo Tito para saber si quiero ver a Alex, que están con él en Begoña. Tiro literalmente el molde y salgo corriendo para allá, pues no es fácil verle todo lo que deseo. Aparco en un huequín y ya veo a Alex en los columpios que, afortunadamente, está con Mateo, mi otro nieto. Me derrito de la emoción, disfruto un rato con los dos y cuando vuelvo a por el coche, tengo una multa. Me cabreo, juro en arameo, pero la pago, ¿qué remedio!
Ya en casa, al prepararlo todo, rompo una fuente de porcelana. No es recuerdo de la bisabuela, entre otras cosas porque no tengo ni un recuerdo de la bisabuela, pero era bonita. Recojo los pedazos. Cuando termino, sudo por todos los poros, pelos de loca y pinta de ídem...
Llegan mis amigas, tan guapas y tan frescas ellas, pero no importa, las quiero. La merienda un éxito. Me alegro de haberme levantado.





