Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Local

GIJÓN
88 particulares fueron sancionados hasta junio por problemas de ruidos
El Ayuntamiento abrió también expedientes a establecimientos hosteleros, conductores e industrias 19 locales han incumplido el horario de cierre que marca el Principado

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
88 particulares fueron sancionados hasta junio por problemas de ruidos
Los incumplimientos de la ordenanza del ruido se asocian habitualmente a los establecimientos hosteleros, pero las cifras demuestran que no son los que más infringen la norma. De hecho, son los propios vecinos los que lo hacen. Durante los seis primeros meses del año, el área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Gijón ha abierto 88 expedientes a particulares por emitir niveles sonoros superiores a los permitidos. 88 de un total de 145 expedientes relacionados con la ordenanza municipal del ruido. La diferencia con el sector de la hostelería es notable: en bares, restaurantes y pubs se han tramitado 39 expedientes, además de otros 5 a conductores de vehículos y, por último, 13 a otras actividades, principalmente industrias.

Son las cifras de enero a junio de 2007, superiores a las del mismo periodo del año pasado, cuando la nueva ordenanza había entrado en vigor tras mucho debate y polémica y se abrieron 136 expedientes por esta misma ordenanza. En aquella ocasión, 66 correspondían a la hostelería (26 más que ahora), 54 a particulares (34 menos que este año) y 16 a otro tipo de actividades (13 en esta ocasión). Lo cierto es que ya a finales de año se notó un incremento de las sanciones respecto a años anteriores, por un motivo principalmente: han aumentado las denuncias de particulares, ya que habitualmente ni el área de Medio Ambiente ni la Policía Local actúan de oficio.

Vecinos que ponen la música o la televisión demasiado alta, que hacen obras en casa muy temprano o muy tarde, que tienen animales domésticos que molestan, que organizan fiestas a altas horas de la madrugada... Son los comportamientos habituales que conllevan la apertura de expedientes porque, tal y como reza la ordenanza, «los reproductores de sonido, el comportamiento de los vecinos y las actividades domésticas en general, no podrán transmitir a las viviendas colindantes niveles superiores a los señalados en esta ordenanza». En cuanto a la tenencia de animales domésticos, el texto «obliga a la adopción de las precauciones necesarias para evitar transgresiones de las normas». Lo mismo ocurre con «el ruido de los usuarios en la vía pública». En cualquier caso, en el exterior no se pueden emitir sonidos que sobrepasen los 55 decibelios durante el día y los 45 por la noche. Y al interior de las viviendas no puede llegar un ruido superior a 30 decibelios durante el día ni a 28 por la noche.

En el caso de particulares, la ordenanza considera infracción superar en 4 decibelios los niveles máximos. Y lo habitual es que se trate de infracciones leves, lo que puede conllevar el pago de multas de hasta 600 euros como máximo.

En cuanto a los establecimientos hosteleros, de los 39 expedientes abiertos entre enero y junio tan sólo dos son por infracciones muy graves, esto es, haber superado en 15 o más decibelios el máximo establecido, reincidir en la infracción o reinstalar equipos musicales tras haber sido ordenada su retirada. Esos hosteleros se enfrentarán a multas de hasta 300.000 euros e incluso a la clausura definitiva del local. Pero la mayoría de las sanciones impuestas, un total de 30, son por infracciones graves, y otras siete por leves.

Un cierre definitivo

Lo cierto es que en muy pocas ocasiones estos expedientes acaban en la clausura definitiva, ya que los propietarios tienen siempre un periodo para subsanar las deficiencias detectadas. Durante el año pasado, tan sólo en una ocasión el Ayuntamiento decidió el cierre definitivo. Es más habitual que se ordene un cierre temporal y, en la mayoría de las ocasiones, el proceso finaliza con sanciones económicas.

Pero los expedientes de la ordenanza del ruido no son los únicos que ha abierto el área municipal de Medio Ambiente, que también vigila el cumplimiento de la Ley de Espectáculos Públicos del Principado. En este sentido, 19 locales han sido expedientados por incumplir el horario de cierre, muchos menos que en el mismo periodo del año pasado, cuando se abrieron expedientes a 38 establecimientos. 5 13 88 39
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS