Para justificar sus críticas, García explicó dos situaciones, aunque, según afirmó, «no son casos aislados, sabemos que hay más trabajadoras en la misma situación». Una de las empleadas ya obtuvo el año pasado una sentencia favorable, que obliga al Ayuntamiento a pagarle 7.384 euros, lo correspondiente a la diferencia salarial de un año entre la categoría por la que contrataron y la que luego desempeñó, en el Taller de empleo de Servicios a la Comunidad Educativa entre julio de 2004 y julio de 2005.
El otro caso es más reciente aunque aún no ha llegado a los tribunales, ya que la empleada está esperando por la respuesta a su reclamación previa ante el Ayuntamiento. Se trata de una trabajadora del Taller de Empleo La Llorea, que reclama 2.790 euros por igual motivo que la anterior. Fue contratada como monitora y defiende haber desempeñado funciones de animadora sociocultural entre julio de 2006 y mayo de 2007. La intención de la ex trabajadora es presentar una demanda en el juzgado de lo Social.
«¿Cuáles son las políticas de empleo e igualdad que lleva a cabo el Ayuntamiento?», se preguntó ayer Dorinda García. «Son políticas teóricas», respondió ella misma, quien aseguró que el equipo de gobierno «vulnera derechos de las trabajadoras, permite la precariedad laboral y la desigualdad». Por eso, aseguró que el grupo municipal del PP «luchará para que las políticas de empleo sean reales y no virtuales» e hizo un «llamamiento a todas las trabajadoras que estén en esta misma situación, para que se atrevan a denunciar».





