
Pero estas no fueron las únicas ocasiones en las que se pudieron ver los característicos chalecos de color naranja. Para los muchos conciertos que animaron las noches gijonesas en este verano se contó también con la presencia de efectivos de Protección Civil. Varios equipos se colocaban en puntos estratégicos, como los laterales del escenario o al final del recinto, donde se situaba un equipo sanitario que respondía a incidencias sanitarias de carácter leve. El dispositivo se completaba con parejas de voluntarios situadas en las gradas. En cada concierto participaban unos 25 efectivos. En los encuentros deportivos también estuvieron presentes los voluntarios. El más significativo: el partido de baloncesto que enfrentó a la selección española con la lituana, el pasado 17 de agosto.
Además, la organización desarrolló tareas de prevención en grandes concentraciones de gente como la Feria de Muestras. Toda esta cobertura fue posible gracias a las tres divisiones que forman Protección Civil de Gijón: el grupo destinado al apoyo en emergencias y medio ambiente; los voluntarios encargados del apoyo a festejos y actividades deportivas y la sección responsable de servicios generales y especiales.
Son las cifras del verano de un año en el que Protección Civil está de enhorabuena, ya que celebra su 25 aniversario en la ciudad, convirtiéndose en una de las más antiguas de Asturias y la más numerosa. El objetivo para el nuevo curso: crecer, mediante cursos de formación al ciudadano.





