Los investigadores inspeccionaron el escenario durante los pasados días para recopilar pruebas que puedan aportar datos esclarecedores. El hecho de que este tipo de procedimiento no sea muy habitual en la región hace pensar a los efectivos policiales que la banda no tiene presencia estable en la ciudad. A ello se suma que los delincuentes desconocían el funcionamiento del banco, ya que forzaron las cajas de seguridad que carecían de actividad.
La sucursal bancaria recobró ayer su actividad después de que el lunes permaneciese cerrada al público. Fueron los propios trabajadores los que se percataron de lo sucedido cuando volvieron al banco después del fin de semana. Ni el sábado ni el domingo sonaron las alarmas ni hubo ningún indicio de que alguien hubiese intentado robar en la misma oficina que el pasado 14 de noviembre de 2006 fue atracada a mano armada por dos individuos que consiguieron un botín de más de 12.000 euros.
Cara descubierta
A pesar de que actuaron a cara descubierta y las cámaras del circuito cerrado recogieron su imagen, los autores del asalto de noviembre aún no han sido detenidos. Al igual que en esta ocasión, los investigadores consideraron en su momento que los delincuentes habían actuado cuando se encontraban de paso en la ciudad y que habían huido a otra comunidad tras cometer el robo. Las investigaciones continúan su curso sin que haya habido detenciones.





