
Las indagaciones previas y posteriores al golpe del sábado han permitido la identificación de dos miembros huidos de la estructura operativa considerada columna vertebral de ETA por las autoridades españolas. La base logística -taller de explosivos y de material didáctico entre otros cometidos- permaneció sometida durante un tiempo a vigilancia por los servicios de información galos en el marco de una investigación conjunta con sus homólogos de la Guardia Civil.
El espionaje se mantuvo con la secreta esperanza de que apareciera por la guarida algún alto dirigente de ETA, en particular Garikoitz Azpiazu, 'Txeroki', presunto jefe del 'aparato militar'. Al final, resultó detenido el considerado su lugarteniente al mando de los grupos armados, Oihan Barandalla, capturado junto a Luis Ignacio Iruretagoiena, supuesto artificiero de bombas reforzadas como la del atentado de Barajas.
No era la academia
Fuentes francesas de la investigación han descartado que la casa fuera utilizada como academia para militantes, a pesar de los manuales y utensilios pedagógicos hallados en su interior. Aparte de que no encaja con las normas de seguridad el ir y venir de militantes a una base tan sensible, ya que la vivienda se encuentra al borde de una carretera muy transitada por haber un hipermercado, el campo de fútbol y las piscinas municipales en las inmediaciones. De hecho, el vecindario había sospechado del comportamiento receloso y cauto de los fantasmagóricos ocupantes de la vivienda.





