
Así pues, la crisis generada a raíz de la apuesta del Puerto por un cambio en la gestión de la lonja, que le enfrentó a la Cofradía de Pescadores, ha sido el detonante que precipitó una decisión a la que el propio Ponga circunscribe en un momento especial de su vida: «En mi currículum los cargos se mantienen en periodos de ocho o nueve años, véase mi etapa de alcalde o en la Delegación de Gobierno». Llega así a un «fin de ciclo» en la Autoridad Portuaria, donde llegó en 1999. «He pasado 25 años dedicado a la vida pública; creo que es una buena cifra».
PONGA Y LA COFRADÍA
Todo empezó con 'La fedionda'
El conflicto pesquero
Si bien afirmó que, aun sin enfrentamientos con el sector pesquero, también estaría ayer anunciando su marcha, Ponga no escondió que la crisis surgida en torno a la nueva lonja ha sido el detonante de su marcha. «Las pequeñas heridas se convierten en llagas», afirmó acerca de ataques que, confesó, le han afectado especialmente.
No obstante, el aún presidente del Puerto recordaba ayer que los choques con la Cofradía de Pescadores no son nuevos, y lo hacía con una anécdota que se remonta a sus tiempos de alcalde, a comienzos de la década de 1980: «Me pusieron 20 cajas de sardinas, un 26 de agosto, a la puerta de mi despacho porque decidimos cerrar 'la fedionda'», apuntó acerca de las protestas de la Cofradía contra la clausura de la fábrica de harinas de pescado cuyos efluvios afeaban la entrada a la ciudad. «Desde entonces hubo momentos buenos y malos en mis relaciones con la Cofradía», dijo, «y ahora no he encontrado la cooperación que creía deseable para una inversión como la de la lonja», añadió.
Ponga reconoce que su marcha ha abierto ahora un paréntesis: retrasa los plazos que se había fijado la Autoridad Portuaria para resolver el futuro de la lonja. Pero da por hecho que, sea quien sea quien le sustituya, podrá sacar adelante el proyecto. «Creo que lo más difícil, lo más duro, ya está hecho».
LA RENOVACIÓN DEL CONSEJO
«Álvaro Álvarez lo haría bien»
El sucesor
Ponga pone así su cargo a disposición del presidente Vicente Álvarez Areces. En próximos días, el ejecutivo autonómico hará público no sólo el nombre del sucesor de Ponga (como ya anunció ayer a través de un comunicado la portavoz del Gobierno autonómico, Ana Rosa Migoya), sino el de nuevos consejeros. «Sé que habrá novedades», dijo Ponga acerca de los reemplazos que el Principado hará en el consejo de administración de la Autoridad Portuaria, y que están motivados por el inicio de la legislatura.
Pero lo que aseguró desconocer Ponga fue el nombre de su sucesor. Ayer se limitó a reiterar el rechazo del ex alcalde, Santiago Rodríguez Vega a ocupar el cargo. «Me dijo que su idea era alejarse de la política durante un tiempo, y es lo que está haciendo». Menos categórico fue Ponga al ser preguntado por un hipotético nombramiento del secretario de los socialistas avilesinos, Álvaro Álvarez. «No sé, habría que preguntárselo a él. Yo no tengo ni idea. Aunque estoy seguro de que no lo haría mal», dijo.
OCHO AÑOS DE GESTIÓN
«Ha sido mi etapa más satisfactoria»
El balance
«Mis ocho años en la Autoridad Portuaria han sido los mejores de mis 25 de vida pública, ha sido mi etapa más satisfactoria», aseguraba ayer, poco después de la reunión del consejo de administración en el que confirmó su despedida, el propio Manuel Ponga Santamarta.
«He hecho lo mejor que he podido todo lo que se me encomendó», añadió, al tiempo que insistió en agradecer el apoyo recibido por el personal del Puerto: «Las administraciones públicas no valoran de forma suficiente la labor de estos profesionales». Ponga no quiso sacar pecho con los logros de su gestión, pero sí que consideró orgulloso de cuestiones como la reconstrucción de la dársena de San Juan, la mejora de la operatividad del puerto o del paseo de Conde de Guadalhorce, por poner un ejemplo. «Quedan cosas importantes por hacer, pero seguro que quedan en buenas manos», aseguró.





