La detención de ayer se produjo después de que la Policía Local detuviera en el mismo lugar de los hechos a dos jóvenes, una chica de 18 años y un chico de 17, ambos de origen dominicano. A los cuatro se les acusa de perpetrar un robo con fuerza y causar destrozos en el interior de la iglesia, especialmente en el conducto del aire acondicionado por el que accedieron a su interior. Todos los jóvenes, excepto la chica, contaban con antecedentes por delitos contra la propiedad, y la Policía sospecha que pudieran formar parte de una banda que en el último año ha venido saqueando varios templos de la comarca.





