En julio, el Consejo Mundial del Deporte del Motor decidió no poner ninguna sanción a McLaren después de que su jefe de diseño, Mike Coughlan, recibiera un completo dossier con información sobre Ferrari de uno de sus miembros, Nigel Stepney, ya que no tenían suficientes evidencias de que la escudería británica pudiera haber utilizado estos documentos en beneficio suyo.
En esa misma fecha, la FIA dejó claro que si en un futuro se encontrara alguna evidencia de que la información suministrada por un miembro de Ferrari a la escudería británica hubiera sido utilizada, podrían excluir a los de McLaren del campeonato del mundo no sólo en 2007, sino que también para 2008. La situación se está poniendo cada vez más difícil para la escudería que lidera actualmente el Mundial, y éste podría dar un giro radical en breve.





