El artículo 33 sobre la obtención de células de origen embrionario, es claro: «Se permite la utilización de cualquier técnica de obtención de células troncales humanas con fines terapéuticos o de investigación, incluida la activación de ovocitos mediante transferencia nuclear». Si hubiera en España grupos de investigación como los británicos, interesados en fusionar un óvulo de vaca con células humanas, no tendrían impedimento legal. De hecho, hace dos años Sanidad dio su visto bueno a un proyecto del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona que preveía la fusión de células madre humanas con embriones de ratón. Anna Veiga y Juan Carlos Izpisúa, directores del proyecto aún no han realizado el experimento, pero tampoco lo han abandonado y tienen el respaldo legal para realizarlo.





