
En esta firme apuesta, la patronal Confemetal advirtió hace varios meses que su industria estaba dispuesta a «tirar del carro de la economía» cuando fallara la construcción. Los responsables de las compañías metalúrgicas argumentan sus perspectivas de futuro inmediato en el importante crecimiento económico registrado en este sector en el último año. Así, recuerdan que en los cuatro primeros meses de 2007 la actividad productiva alcanzaba un aumento del 9,1% en comparación con el mismo período del ejercicio anterior, cuando se registraba un 4,5%. Apuntan los empresarios que el 2006 terminó con un significativo impulso de las exportaciones al tiempo que se producía una fuerte expansión de las importaciones junto con la creación de empleo.
No obstante, Confemetal señala que aún existen pesadas «losas», como una inflación elevada y el diferencial de precio y coste, que impiden un mayor desarrollo del sector.
Con el fin de poder paliar estos posibles frenos, la patronal recomienda a las empresas que presenten a los sindicatos convenios de vigencia plurianual amplia; que pongan «mayor énfasis en la moderación salarial», y que tomen como referencia el incremento previsto de los precios (2%) y no el aumento real. Para la patronal, uno de los fantasmas que planea sobre el sector es la ruptura de la unidad de mercado.





