El de hoy será el primer encuentro de un proceso que se prolongará durante tres ó cuatro meses. Las centrales y la dirección de Naval Gijón tendrán que acordar un calendario y fijar criterios sobre la situación laboral de la plantilla una vez que el astillero eche el candado.
Factorías Vulcano, dueños de Juliana, ha sido la única empresa que ha ofrecido una alternativa. En declaraciones a EL COMERCIO, su presidente, Fernando Santodomingo, expresó su deseo de que unos 60 trabajadores de Naval Gijón se incorporen a Juliana. Pero para dar ese paso, Pymar quiere solventar primero la prejubilación de 37 operarios del astillero gijonés.
En principio, fuentes sindicales consideran que podrían acogerse a un plan de bajas incentivadas 37 empleados mayores de 52 años nacidos en 1954 y 1955. Los sindicatos ya han advertido que exigirán, «como mínimo», que las nuevas prejubilaciones tengan las mismas condiciones que las anteriores, con lo que el coste ascenderá a 8.732.000 euros (teniendo en cuenta que cada baja costó 236.000 euros -39 millones de pesetas-) durante los próximos 11 años.





