Según el escrito de la Fiscalía, la acusada, María Salud M. G. aprovechaba los horarios de apertura del bar que regentaba, situado en la confluencia de las calles de Caveda y Mieres, para vender en su interior las sustancias estupefacientes, cocaína y hachís, a sus clientes. También se encargaba de la venta el compañero sentimental de la acusada, Fernando C.M., que también trabajaba en el local. El 3 de febrero de 2006, después de recibir la información de un confidente, la Policía Local de Gijón que vigilaba el bar, registró a un hombre que salió de su interior con sustancias estupefacientes que aseguró haber comprado en el local. Tras registrarlo, encontraron droga, utensilios para cortarla y hasta 4.000 euros en efectivo.





