
Según pudo confirmar EL COMERCIO, la antigua jefa de administración del centro de salud del Parque-Somió, con la que el doctor Andrenio discutió por un cambio en la agenda de citaciones de pacientes, es Dolores García Medina, concuñada del que hasta el pasado 14 de julio fuera el máximo responsable de la sanidad pública asturiana.
Dicha trabajadora, que el día del incidente llamó a la Policía, a la que aseguró que el médico la había llamado «mentirosa» y le había hablado en tono amenazante, está casada con Javier Chacón, hermano de la esposa del ex consejero de Salud.
Chacón, cuñado de Sariego, trabaja también en la sanidad pública gijonesa (es administrativo) y también conoce a Luis Andrenio González, del que llegó a ser compañero de trabajo. Hasta hace tres años, Javier Chacón formó parte de la plantilla del centro de salud Parque-Somió, donde tenía su consulta hasta el pasado mes de agosto el doctor Andrenio. El cuñado del ex consejero de Salud fue jefe del área administrativa, un puesto que tiempo después pasó a ocupar su mujer Dolores García Medina. En la actualidad, Javier Chacón está en el centro de salud de Laviada, como responsable del almacén de productos sanitarios de todo el Área V. Ayer EL COMERCIO intentó contactar con él en su puesto de trabajo, pero no fue posible ya que se encuentra de vacaciones.
Miembro de UGT
Asimismo, según consta en la documentación, este administrativo, miembro de UGT, secundó la carta de protesta que 23 trabajadores del centro de salud enviaron en 2003 a la Gerencia de Primaria de Gijón, denunciando lo que estimaban una actitud «hostil» y «amenazante» del doctor Andrenio hacia ellos, toda vez que éste les había denunciado por supuestas irregularidades y ausencias injustificadas (el médico solía enviar escritos al Sespa diciendo que varios trabajadores abandonaban el centro durante hora y media para ir a desayunar o para hacer la compra).
Además, Javier Chacón, integrante hasta hace cuatro años del Grupo de Sanidad del PSOE gijonés, formó parte, en representación de UGT, del Comité de Seguridad y Salud Laboral del Área Sanitaria V, organismo que en mayo de 2006 (apenas dos meses después del incidente que propició el expediente) pidió al Sespa que sometiera al médico Luis Andrenio González a un reconocimiento médico laboral. Se da la circunstancia, además, de que en 2003, cuando tuvo lugar la citada protesta de 23 trabajadores, el mismo Comité de Seguridad y Salud Laboral desestimó abordar el caso, asegurando que no era el organismo idóneo para ello.
Al parecer, las discrepancias entre la administrativa Dolores García Medina y el médico Luis Andrenio González eran frecuentes. De hecho, el facultativo se había quejado en 2004 y 2005 ante la Dirección Médica del Área Sanitaria V de cambios repentinos de agenda que «me saturan la consulta», decía. En una ocasión fueron citados 88 enfermos, además de los urgentes que le derivaban «con asiduidad».
El 10 de abril de 2006, día de la discusión, Luis Andrenio González salió de su despacho para pedir explicaciones a esta administrativa sobre los cambios en las citas. La coordinadora de Administración le dijo que las modificaciones habían sido consultadas «con mis superiores». Segundos después, siempre según la administrativa, «fui llamada mentirosa» por este facultativo, que «se dirigió a mí en tono amenazante», por lo que «llamé a la Policía». Los hechos fueron comunicados a la gerencia de Primaria de Gijón, que abrió expediente al facultativo, al que año y medio después sancionó con una suspensión de tres meses de empleo y sueldo y el traslado de su consulta a Tremañes.
La Consejería de Salud y el Sespa siguen guardando silencio a la espera de la resolución administrativa del expediente.
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