Felgueroso defendió ayer, una vez más, las normas de funcionamiento de la Casa Malva, objetivo de las críticas lanzadas por la usuaria, militante del PP. «Siempre tiene que haber normas de convivencia, necesarias, que a algunos les pueden parecer excesivas. Pero creo que hablar de privación de libertad sí es totalmente excesivo», explicó, haciendo alusión a las palabras utilizadas un día antes por Pardo, que había calificado el equipamiento de «cárcel de lujo». En cualquier caso, la primera edil quiso también dejar muy claro que «comprendemos su situación personal -la de la mujer que realizó la denuncia-. Son situaciones personales muy difíciles y complejas».
Felgueroso destacó la «importancia» de este centro de atención a víctimas de violencia de género y explicó que «no todas las personas que han estado allí piensan lo mismo» que quienes lo han criticado. Desde el «respeto más absoluto» mostró su pesar porque «no todas se hayan sentido todo lo bien que se quiere».





