La asamblea se desarrolló con carácter informativo a propuesta de CC OO y sin la presencia de los representantes y afiliados de UGT, que la consideró «innecesaria», aunque la Corriente Sindical de Izquierdas (CSI) intentó sacar adelante una resolución en favor de iniciar movilizaciones.
El delegado de la CSI, Balbino Cano Bárcena, acusó a UGT de «boicotear» la asamblea para «defender intereses especuladores» con el suelo donde está ubicado el astillero. Ante estas acusaciones, UGT no asistirá a la reunión del lunes.
Pymar informó a UGT y a CC OO de la determinación de promover un cese de actividad, al finalizar la construcción del último de los cuatro portacontenedores contratados por el armador alemán Komrowski. La CSI anunció que la semana próxima presentará una demanda judicial por «discriminación» al considerar que ha sido excluida de las negociaciones con el ente que gestiona el astillero.





