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Recuerdos centenarios de un patio de escuela
Las evocaciones de la investigadora Margarita Salas de su paso por La Asunción abrieron 'el curso del centenario', reconocido con una placa de la ciudad entregada por otra ex alumna, la alcaldesa

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Recuerdos centenarios de un patio de escuela
LLENO. Antiguas alumnas, profesoras y religiosas en la capilla de La Asunción durante el pregón. /CITOULA
La capilla del colegio La Asunción estaba ayer a rebosar. Nadie quiso perderse la apertura del 'curso del centenario'. Entre las decenas de asistentes, se encontraban tres de sus más conocidas ex alumnas, que, además, fueron compañeras de curso: Paz Fernández Felgueroso, alcaldesa de Gijón, la investigadora Margarita Salas y la madre superiora, Asunción Quirós. Las tres, junto con la estadounidense 'sister Diana', madre superiora a nivel mundial y Carmen Escribano, superiora en España, tuvieron la ocasión de ponerse delante del micrófono y dirigir unas palabras al expectante público.

Todas coincidieron en destacar la labor educativa llevada a cabo por las asuncionistas durante estos cien años de presencia en Gijón y también señalaron la formación, no sólo académica, sino personal que se lleva impartiendo en el colegio desde su fundación en 1907.

Además, Felgueroso o 'Mapi' como la conocen sus antiguas compañeras de La Asunción, hizo entrega de una placa en nombre de la ciudad «como agradecimiento por haber educado a tantas generaciones con ese espíritu abierto y esos valores, formando a una sociedad mejor y más justa». La anécdota de la jornada fue protagonizada por la propia alcaldesa ya que cerró su agradecimiento deseando al colegio que «sigais educando para la ciudadanía», lo que provocó la risa de las decenas de asistentes y obligó a Felgueroso a pedir que «no se me interprete mal». Fernández Felgueroso también recibió ayer la felicitación pública por su 70 cumpleaños.

Pero fue la prestigiosa científica Margarita Salas la que tuvo el honor de abrir de forma oficial 'el curso del centenario' con la lectura del pregón. Durante su intervención, recorrió la historia del colegio desde sus inicios y cómo su estructura ha ido cambiando. Los 52 años que pasaron desde que la investigadora abandonara el colegio, no han borrado sus recuerdos de aquella época.

Entre otros, se acordó de cómo en el preuniversitario, «'Mapi' -Felgueroso-, 'Suni' -Quirós- y yo en vez de estudiar jugábamos al futbolín que teníamos en el aula». Tampoco se olvidó de las religiosas de su época colegial, como la madre María Ramona, que estaba en la portería y «que era todo sencillez y cariño». Un recuerdo que desató un gran aplauso entre los asistentes porque, como reconoció Covadonga Cuetos, una de las antiguas alumnas, «María Ramona era buenísima con nosotras pese a las trastadas que le hacíamos. La pobre se volvía loca porque los chicos venían desde los Jesuitas a vernos y querían entrar y ella tenía que correr tras ellos para detenerlos». A medida que las distintas ex alumnas tomaban la palabra los recuerdos volvían a aflorar. Y, para rematar la emotividad del acto, se proyectó un video que recogía en imágenes los cien años del colegio.

El acto, se cerró con un encuentro en los jardines de la Asunción. Fue el momento para que antiguas alumnas, madres y profesoras pudieron intercambiar recuerdos, sentimientos y nostalgias.

Clase magistral

Pese a que su pregón fue el protagonista de la jornada, Margarita Salas también fue la encargada de ofrecer una clase magistral a los alumnos de Bachillerato. Pero eso fue por la mañana y en «el aula de las pequeñas», el actual salón de actos, donde la propia Salas recibió clase cuando tan sólo tenía tres años.

Durante su intervención, la científica asturiana explicó cómo fue el comienzo de la biología molecular, en lo que ella es especialista, y destacó los últimos avances en esta materia señalando sus aplicaciones a unos alumnos que no perdieron ni un detalle de su intervención. También les contó, de primera mano, cómo había transcurrido su vida, desde su etapa en La Asunción, pasando por cuando conoció al premio Nobel de Medicina Severo Ochoa, en Gijón, «en el verano de tercero de Químicas», hasta el momento actual. No obvió tampoco en su intervención los impedimentos que tuvo a lo largo de su carrera científica por ser mujer y calculó que «en aproximadamente 15 años, las mujeres ocuparán el sitio que nos toca en la sociedad».
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