
EL CALENDARIO
EL CALENDARIO
Tampoco se celebrará en marzo de 2008 la asamblea solicitada por el socio Paco Redondo para hacer balance de la ejecución presupuestaria de 2007. El acuerdo con el Grupo no contempla esa posibilidad y la petición ha sido rechazada. Aún así, Redondo no se mostró conforme y asegura que «consultaré esa decisión con otros socios».
Así las cosas, unos 80 socios acudieron ayer, en la finca de Mareo, a esta asamblea, de carácter ordinario, que tenía como objetivo informar sobre el estado de ejecución de los presupuestos. Pero, como no podía ser de otra forma, la inminente fusión por absorción con el Grupo fue el tema más destacado. Porque el calendario se está cumpliendo. La junta directiva informó de que el pago de las deudas pendientes -condición obligatoria antes de formalizar la fusión- está a punto de concluir. Cancelado el abono más importante (los 620.000 euros del crédito hipotecario con Cajastur), tan sólo restan «pequeñas cantidades con unos ocho medianos acreedores y otros tantos socios, a los que se hará una transferencia bancaria», explicó al término de la asamblea el presidente del Centro, Juan José García Rúa. La deuda con los acreedores estará cancelada en 10 o 15 días.
A partir de entonces se abre un plazo de tres meses para formalizar la fusión, aunque ambas partes confían en que no será necesario agotar ese plazo. De hecho, se mantiene la previsión de poder hacerlo en noviembre. Mientras tanto, la junta directiva comenzará a enviar a todos los socios una carta informativa con el procedimiento a seguir para darse de alta en el Grupo Covadonga. Esta semana, quedará elaborado el modelo de formulario que se deberá cumplimentar con los datos personales y bancarios, para que los socios «empiecen a hacerlo, sin prisa». Será, al mismo tiempo, una «carta de despedida», ya que en el futuro las sedes de Mareo y el paseo de Begoña serán formalmente del Grupo Covadonga y tan sólo una placa recordará, en Begoña, que el inmueble fue sede del Centro Asturiano de La Habana en Gijón.
Lo único que podría evitar a estas alturas que el proceso siguiese la marcha prevista es que saliera adelante el recurso presentado por el ex grupista Felipe Aller Celemín, quien impugnó el acuerdo entre ambas entidades. En la asamblea de ayer estuvo presente un abogado que explicó a los socios que «en principio, no tiene posibilidades de prosperar por razones jurídicas», aseguró García Rúa. Aún así, algún socio llegó a plantear también una posibilidad que nadie parece contemplar en este momento: qué ocurriría si el Grupo Covadonga diera ahora marcha atrás, algo que parece más que improbable, teniendo en cuenta que el acuerdo está firmado desde hace unos dos años y que hace tan sólo dos meses que ambos presidentes sellaron de nuevo el compromiso. En ese remoto caso, antes de mediados de enero habría que convocar una asamblea extraordinaria para estudiar las posibilidades.
Los socios también se interesaron por la forma en que, en la fusión, quedará claro cuál es el patrimonio que el Centro Asturiano aporta. Rúa insistió en que el inventario estará incluido en el contrato de absorción. Y con todas esas cuestiones y tras dos horas de reunión, aproximadamente, los socios del Centro dieron por finalizada su última asamblea. En 2009, la entidad hubiera cumplido un siglo de vida, desde que iniciara su andadura en 1909 para orientar la emigración asturiana a Cuba.





