
«Nosotros nunca pusimos un plazo», señaló. En su opinión, la obra que se llevará a cabo en estas instalaciones es «muy compleja» por lo que cree que «no es baladí hacer un análisis técnico de la forma más cauta posible». Actualmente los técnicos municipales estudian los pormenores del proyecto de reforma, un proceso que, según Tuero, exige «mirar todos los detalles partida por partida». Estos trámites demorarán la concesión definitiva de la licencia de obras y, aunque no se atrevió a dar una fecha precisa, el edil aventuró que los procesos administrativos podrían prolongarse «un par de meses».
La reforma del ajado estadio, la primera de envergadura desde su última transformación hace un cuarto de siglo para adecuarse a las exigencias del Mundial 82, incluirá notables mejoras estéticas y la habilitación de nuevos espacios destinados a la hostelería y el ocio. La intención de los arquitectos es comenzar los trabajos por la grada Este, donde se ubicará un gran centro comercial y, probablemente, una piscina cubierta. El estado actual de este sector del estadio hará necesaria la colocación de pilares independientes que, si bien encarecerán la obra, resultan imprescindibles para garantizar la seguridad de la estructura. Otro aspecto destacado de la nueva configuración de El Molinón será el recrecido de la grada Norte.
Por fuera, de acuerdo con el diseño realizado por Joaquín Vaquero Turcios, las fachadas estarán cubiertas por una capa traslúcida de colores, con mayor influencia del rojiblanco. También habrá un espacio reservado para el sentimiento sportinguista en la esquina de la 'tribunona' con la grada Norte, donde se colocará un gran escudo del Sporting, de 16 metros de alto. La grada Oeste tendrá además, con toda probabilidad, palcos vip.
La Ruta del Molinón prevé finalizar la reforma en verano de 2009.





