
Dolores, a la que todos llaman 'Loli', se siente halagada por el premio recibido. «Es una satisfacción porque me anima a que esto vaya adelante», dijo en relación con su personal batalla contra la violencia contra las mujeres que, además, aseguró que no tiene intención de abandonar. «Lucharé para que los asesinos a los que condenen cumplan la condena íntegra y no los dejen salir antes», explicó. Éste es ahora su principal objetivo. «Por mi hija y mi nieto seguiré luchando hasta que no me quede aliento», insistió, al tiempo que se mostró optimista con vistas al futuro. «Tengo fe en la justicia y creo que acabará siendo así», dijo.
En Portuarios
Dolores Prieto perdió a su hija el 14 de julio de 2006, cuando la ex pareja de Desireé, José María S. D., de 46 años, la mató en su casa del barrio de Portuarios. También apuñaló al hijo de ambos, de casi dos años, aunque éste finalmente pudo recuperarse y vive actualmente con sus abuelos maternos. Desde entonces, asegura Dolores, «la vida la llevo mal». Aún tiene pendiente, además, el juicio por el crimen de su hija.
El juez instructor del caso ha dado ya traslado al fiscal para que haga su calificación, con lo que antes de finalizar el mes podría conocerse la petición de pena y el alegato de la defensa. Una vez finalizadas las solicitudes de condena y las peticiones de prueba, la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Asturias pondrá fecha para el juicio, algo que esta madre espera «con bastante agonía».
Dolores Prieto aprovechó la concesión de este premio para animar a todas las mujeres maltratadas a «que lo denuncien y no quiten las denuncias después». También les pidió «que no se dejen avasallar por cuatro asesinos».
Esta madre coraje recibió el premio en la sede del Consejo General del Poder Judicial, en Madrid, y estuvo acompañada por la consejera de Presidencia, María José Ramos; la concejala de Empleo, Igualdad y Juventud de Gijón, Begoña Fernández Fernández; la directora municipal del área de Igualdad y Juventud, Isabel Puerto Prado, y la diputada regional Clara Costales, quien destacó «el valor» de esta mujer «que después de perder a una hija se echó a la calle y sigue luchando y apoyando a las mujeres maltratadas para animarlas a que denuncien». Un premio que, señaló, se merece «por todo lo que pasó tras el asesinato de su hija y por tener aún fuerzas para seguir luchando contra esta situación».
Más premiadas
«Por su lucha contra la violencia, por su recuperación y por su trabajo solidario con otras mujeres». Por eso, una madre como Loli se mereció el galardón de la cuarta edición de estos premios que concede el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género. Junto a ella, también fue premiada Isabel Llinás, ex directora del Instituto de la Mujer de Baleares durante el gobierno del Partido Popular, y quien sufrió en su propias carnes esta violencia.
Asimismo, el Observatorio también premió a las asociaciones de mujeres por su «permanente lucha desde hace años por la erradicación de esta lacra social, su defensa de las víctimas y por su impulso decisivo en la aprobación de la Ley Integral»; un galardón que recayó, en representación de todas ellas, en la Asociación de Mujeres Clara Campoamor, en la Coordinadora Española para el Lobby Europeo de Mujeres (Celem), en la Federación de Mujeres Progresistas y en Mujeres en Red.





