
De hecho, está previsto que arranque en los próximos días. Y lo hará con una reunión en la que se darán cita las cuatro instituciones implicadas. Lo primero, será elaborar una detallada y completa radiografía del comercio de Gijón: cuántos hay, cuánto empleo generan, en qué zonas, qué sectores tienen más movimiento, a qué horas, qué público tienen, cuáles son sus puntos fuertes, cuáles los errores a corregir... Y todo, no sólo a nivel general, sino por zonas e incluso por calles, con el máximo nivel de detalle posible.
Pero el estudio no se quedará en el presente, ya que una de las cuestiones más importantes de este plan será analizar la posible evolución de las zonas comerciales teniendo en cuenta los cambios que experimentará la ciudad en los próximos años. Así lo explica la gerente de la Unión de Comerciantes, Carmen Moreno, quien asegura que habrá que tener en cuenta todos los grandes proyectos que están en marcha en la ciudad. A saber: el centro de talasoterapia, el plan de vías, las estaciones del metrotrén, la Ciudad de la Cultura, la ampliación del Parque Científico y Tecnológico, la potenciación del campus universitario... Porque todas esas cuestiones «también son esenciales para nosotros», por dos motivos. En primer lugar, porque generarán un tipo de turismo distinto, nuevos trabajadores y, también, nuevas zonas de atracción. «El Soho o Chueca no serían lo que son sin el movimiento ciudadano y cultural previo», explica Moreno.
Por ejemplo: cuando los viajeros salgan de la estación del metrotrén en El Bibio, qué comercios se encontrarán, qué necesitarán, qué se les puede ofrecer sin que desplacen más que unos metros... O los trabajadores, visitantes y expositores de la Ciudad de la Cultura, ¿qué mercado esperan encontrar en la ciudad?
Pero no sólo habrá que tener en cuenta los grandes proyectos, sino también las nuevas zonas por las que crecerá la ciudad, como Roces, donde están reservados más de 23.000 metros cuadrados para actividad comercial, así como algunas grandes actuaciones urbanísticas en marcha, como Lloreda, también como suelo reservado para el sector, y otras no tan nuevas pero aún no desarrolladas por completo y donde aún falta mucha presencia del sector, como Montevil, donde «quizás nos estamos centrando mucho en la hostelería y no estamos teniendo en cuenta otras cosas», apunta Moreno.
Cuando se conozcan todos esos datos, llegará el momento de poner en marcha las iniciativas necesarias que se puedan adoptar, explica también el concejal de Promoción Económica, José María Pérez. Y eso, al igual que el diagnóstico de la situación, también se planteará por calles. Pero, todo, con un único objetivo: «La promoción del comercio local», explica Pérez. Eso sí, no se tratará de «promociones o concursos», sino de actuaciones más completas y complejas.
Para ello, las cuatro partes implicadas pondrán no sólo trabajo sino también financiación, asegura el edil. El concejal confirma que el Ayuntamiento lo hará, también el Principado y tanto la «Cámara como la Unión de Comerciantes han expresado su disposición a dedicar recursos propios».
Por su parte, desde la entidad que agrupa a los empresarios del sector se llama la atención sobre la importancia de que el Ayuntamiento se implique. Entre otras cosas, porque el Plan Local de Comercio puede conllevar la modificación de alguna regulación u ordenanza municipal -ya que el estudio y sus conclusiones no tiene capacidad para plantear cambios de cuestiones que dependan de otras administraciones-. Así, puede que se estudien modificaciones, por ejemplo, en las tramitaciones de licencias, en los planes de apoyo a la rehabilitación de fachadas o en las condiciones urbanísticas exigidas para abrir un negocio, entre otras, explica Carmen Moreno.
Así las cosas, en la primera reunión todos los implicados plantearán la metodología a seguir para poner en marcha el plan y, en concreto, su primera parte, el diagnóstico. Será mucho trabajo, adelantan, ya que habrá que hablar con mucha gente, no sólo con los comerciantes, sino también con todos los agentes implicados en los grandes proyectos, y que todos ellos «generen ideas».
Para la Unión de Comerciantes, el Plan Local que ahora arranca es un tema «apasionante» que va a marcar las líneas del desarrollo comercial de Gijón para los próximos años.





