Y yo planteo: ¿a quiénes afecta principalmente esa restricción de medios? Pues qué casulidad, a los de siempre, a los más vulnerables económica y socialmente: las personas mayores y las amas de casa. Mientras, los gestores de las empresas involucradas reciben homenajes y premios, dia sí y otro también, incrementando sus ya saneadas cuentas de resultados.
En una democracia europea del siglo XXI, con un Gobierno nacional y regional socialista, ¿se puede consentir que a personas de edad avanzada, enfermos y amas de casa con niños pequeños, se les obligue a caminar hasta dicha carretera general y esperar en la cuneta para coger allí un autobús a las 7 de la mañana, y obligarles a transbordar poco más allá, subiendo y bajando, cada vez que tienen que ir al médico, al asistente social, a la farmacia, a una tienda a comprarlo todo, a visitar a sus hijos y nietos, precisamente porque la gripe les está pareciendo ya una neumonía, o la artrosis no les permite un momento de reposo del dolor o unas horas de sueño?
No aceptamos 'pulpo' como justicia hacia las personas de una generación que han pasado infinitas las penalidades, renuncias y sacrificios, para procurarnos cuanto tenemos, a los que disfrutamos de coches y movilidad. No aceptamos 'pulpo' para negarles la dignidad y el orgullo de ser tratados con respeto y esmero. No aceptamos 'pulpo' como semejante abandono, ninguneo, manipulación y abuso de quienes ahora ya no cotizan. No aceptamos 'pulpo' como ejemplo de derecho constitucional a la salud, a ser tratados igual, a las comunicaciones más elementales, como es el transporte público. No aceptamos 'pulpo' como exigencia de que con sus exiguas pensiones tengan que pagar un taxi de ida y vuelta para las gestiones más elementales al centro de salud o la tienda más cercana. No aceptamos 'pulpo' porque en su pueblo sólo se miren con codicia sus terrenos y fincas, para transformarlos en urbanizaciones, aunque no tengan agua corriente ni saneamiento, ni transporte público.
El pulpo está estupendo a la brasa o a la cazuela, pero no tragamos, 'como animal de compañía'.





