El jefe del Ejecutivo regional, que por vez primera se pronuncia sobre el 'caso Andrenio', recordó que los expedientes informativos «son confidenciales». De ahí, precisó, que la Administración sanitaria no pueda desvelar datos relacionados con el mismo.
Álvarez Areces defendió la profesionalidad del médico gijonés e insistió en que «no fue sancionado ni por trabajar de más ni por aumentar su jornada laboral. Tampoco por pertenecer a la Plataforma Diez Minutos», asociación médica que reclama más tiempo para poder atender en condiciones a los enfermos que acuden a los centros de salud.
En el plató de Canal 10, el presidente regional hizo suyas las explicaciones dadas el pasado día 27 de setiembre por el consejero de Salud, Ramón Quirós, en la reunión que mantuvo con la plataforma de pacientes del doctor Andrenio. «Los expedientes administrativos obligan a la confidencialidad», apuntó Areces, para recordar posteriormente que el médico sancionado «tiene la potestad de recurrir».
El 'caso Andrenio' saltó a la opinión pública a principios de setiembre, cuando el médico sancionado hizo pública su situación (suspensión durante tres meses de empleo y sueldo y traslado a Tremañes) a través de un anuncio publicado en las páginas de EL COMERCIO. Días después, sus pacientes se constituyeron en plataforma y comenzaron a recoger firmas de apoyo. Hasta la fecha llevan contabilizadas más de 8.000 rúbricas.
El médico gijonés fue expedientado tras una fuerte discusión que mantuvo con la jefa de administración del centro de salud Parque-Somió, en abril de 2006. La administrativa acusó al facultativo de haberle amenazado y el Sespa le abrió expediente. Luis Andrenio González había denunciado en varias ocasiones diversas irregularidades en el centro de salud, entre ellas, la ausencia injustificada de sus puestos por parte de varios trabajadores.






