La fiesta ya ha perdido su identidad original. Antiguamente los marineros y sus familias subían con sus lanchas hasta Los Campinos. Allí se celebraba una romería en la que cada familia preparaba su comida. Posteriormente se convirtió en un festejo en el que se combinaba la música con los deportes. Los dos siguen presentes en el programa, pero la gran novedad de este año será la cita gastronómica anunciada para las ocho y media de la tarde. La organización repartirá a partir de esa hora y gratuitamente más de trescientas raciones de tortos con picadillo. «Con harina y adobu de calidad», aclaró Estela Roseta.
La cita festiva en L'Alisal comenzará a la una y media de la tarde con la misa de campaña y una posterior sesión de canción asturiana a cargo de Celestino Rozada Tamés. Algunas familias aprovecharán esas horas para disfrutar de una comida campestre. En horario vespertino no faltarán ni el torneo de Bolos, ni el tradicional concurso de cintas a caballo, para concluir en la cita gastronómica mencionada.
Para evitar las inclemencias meteorológicas se instalará una carpa, aunque la comisión confía en que el 'veranín de San Miguel' siga presente en la región con viento del sur y sin precipitaciones.





