
Ahora, casi tres meses después, sindicatos y empresa comienzan a negociar el plan de futuro. Ayer constituyeron la mesa de negociación, con cinco representantes de los sindicatos (UGT y CC OO) y tres de la dirección, a los que podrán sumarse otros miembros de la compañía en función de los temas que traten en cada reunión. En realidad fue un puro trámite y habrá que esperar, al menos hasta principios de noviembre, para que arranque la negociación propiamente dicha. Acordaron resolver previamente el convenio colectivo, un «asunto menos complejo», en palabras de la empresa. Los sindicatos, al menos UGT, coinciden en esta valoración. Quedó aparcado en primavera, cuando ya estaban bastante avanzadas las conversaciones, ante la convocatoria por parte de Comisiones Obreras de elecciones sindicales. Ahora esperan cerrar el acuerdo laboral antes de noviembre. «Lo dejaremos en un plan a dos años (2007-2008) y lo centraremos en temas económicos», explicó Amador García, de UGT.
El también presidente del comité de empresa de la fábrica de La Vega recordó la postura irrenunciable con la que su sindicato se sentará en la mesa: «No hay ninguna posibilidad de que aceptemos ningún cierre», afirmó. Exigirá un plan industrial de futuro para cada centro, partiendo, dijo, «de que hay que buscar viabilidad a todos y cada uno de los centros».





