Amaya Dorronsoro volvió a sacar ayer Danza Gijón, el festival que durante todo el mes se desarrolla en la ciudad, a la calle. Esta vez, a La Calzada, donde representó 'Vida' frente al Ateneo de La Calzada. Ya por la noche la compañía Mar Gómez se encargó de su 'Dios menguante' en el Centro de Cultura Antiguo Instituto. Allí, con unas cuerdas de tendal como escenario y algo tan cotidiano como hacer la colada como trasfondo, los bailarines lograron crear un ambiente inhóspito para contar la historia de dos personas se ponen a prueba mutuamente aún sin pretenderlo y en la que deben afrontar una situación extraordinaria dentro de un escenario tan común. Mar Gómez y Xavi Martínez, directora artística y coreográfico, respectivamente, también brillaron en su interpretación.
No se pudo celebrar, sin embargo, la representación prevista para el Jovellanos. La Compañía Erre que Erre tuvo que cancelar su 'Escupir en el tiempo' porque la niebla en el aeropuerto les impidió aterrizar. El teatro Jovellanos devuelve en taquilla el importe de la entrada.